El gobernador Alberto Weretilneck se opone a que las provincias no petroleras participen de las estrategias de control, producción y comercialización de YPF a partir de la expropiación de las acciones de REPSOL por parte del Estado.
A partir de la decisión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de expropiar el 51% de acciones pertenecientes a Repsol de YPF y que de ese porcentaje el 49% vaya a las provincias productoras de petróleo, otras jurisdicciones comenzaron a plantear la posibilidad de integrarse también “al negocio”.
Lo hizo el gobernador bonaerense Daniel Scioli argumentando que su provincia refina el 56% del combustible que se produce en Argentina.
También lo hizo Santa Fé argumentando que es el principal productor de soja y las retenciones por esa actividad benefician a todas las provincias, con lo cual la renta de la explotación petrolífera, aunque salga de algunas provincias, debería redistribuirse a todas.
Para Weretilneck, según pudo conocer APP, se trata de un recurso no renovable que debe beneficiar a las provincias productoras. Esa renta es necesaria para el desarrollo presente y para ir generando alternativas productivas que hagan sustentable a la provincia cuando se terminen las reservas de petróleo y gas.
Hay que recordar que Río Negro resignó durante el gobierno de Alfonsín un punto de su coparticipación y ahora, con la nacionalización de una mayoría de acciones de YPF, no está dispuesta a resignar ni las regalías ni el porcentaje de acciones que le corresponden.



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