El gobernador repasa las etapas vividas y los desafíos para Río Negro en los próximos meses. Asegura que la provincia necesita un líder que busque consensos dentro y fuera del oficialismo. Sobre la relación con el PJ dice que con Pichetto "prácticamente pensamos lo mismo" y que hay roles distintos con Martín Soria, "que el tiempo acentuará".
Durante una entrevista con "Río Negro", detalló las etapas vividas y los desafíos, desestimando cualquier cambio entre sus ministros porque "sería injusto" que se los juzgue por sólo cuatro meses de trabajo.
Vaticinó que la provincia dejará de "molestar a la presidenta" entre setiembre y octubre, porque logrará su autofinanciamiento. También confirmó la emisión de un bono –a partir de nuevas regalías– para lanzar un plan de "desarrollo provincial".
El gobernador reafirmó la importancia de respetar los "roles" en la cotidianidad, para alcanzar el equilibrio del oficialismo. "Cada uno tiene que ocupar el rol que le dio la gente: el gobernador administrar el Estado provincial, el senador conducir el proceso político y ser la voz ante el gobierno nacional, y los intendentes a ser intendentes", enfatizó.
Durante la charla Weretilneck destacó cómo se resolvió "una situación de gravedad institucional nunca antes vivida en el país", a partir de la muerte de Carlos Soria.
En este sentido, aseguró que se cumplieron los objetivos de los primeros 90 días y que se superaron las pequeñas crisis internas. "Se resolvió la fruticultura, la situación de Bariloche –lo del aeropuerto y la presencia del gobierno que recepta la ciudad– la reacción en la emergencia, el inicio del ciclo electivo, la normalización salarial y la reducción del déficit", enumeró.
"Se sabía en qué provincia se asumía pero, después de la tragedia se comienza con otra armonización. Las personalidades no eran las mismas. No está en dudas la génesis, la base y la idea de lo que se debe hacer. Puede interpretarse que hay objetivos centrales abandonados, pero no es así. Se cumplirán todos. Quizás serán de otras formas, otros tiempos, otros actores y otros consensos", evaluó.
–¿El gobierno asumió con "ideas" fuerzas, pero sin programas de gobierno?
–Había programas en muchas áreas, en otras no se logró terminarlos. Pero cuánto hacía que el peronismo y las otras fuerzas del FpV no estaban en el Estado. Faltan técnicos y conocimiento real. Existía un diagnostico y una mirada ideológica, pero es probable que no hayan estado las medidas concretas.
–El otro día usted dijo que terminaba una etapa. ¿Cómo divide este proceso?
–La primera etapa fue la de generar la confianza entre el peronismo –el senador, diputados, intendentes, concejales y gabinete– y el gobernador. Otra etapa fue cuando el gabinete y el gobernador se tuvo que adaptar en la relación cotidiana y las formas de conducir. Ahora se está en la más puntual –que llevará hasta mitad de año– y está destinada a implementar los ejes centrales.
–Dijo que "quizás con otros actores". ¿Habrá cambios?
–No. Cualquier gobierno que asume, después de un proceso de 28 años, se merece seis meses. Es la lógica política y de la administración pública. Si Soria estuviese vivo, ni la sociedad, ni el justicialismo, ni ningún sector tampoco se los hubieran exigido. No tengo pensando, ni estoy evaluando, ni creo que sea justo tampoco hacer cambios.
–¿Esa posibilidad hay que pensarla entonces para los seis meses?
–No se debe, ni hay que hablar. No estoy planteando ese plazo, sino estaría intimando a que en julio veré quién sigue y quién no. Es un razonamiento de práctica política.
–Igual tendrá funcionarios con quienes está más cómodo...
–Hay funcionarios amigos, con quienes nos conocemos hace 15 años.
–¿Quiénes?
–Kremer (el Tesorero General)... Mango (ministro de Educación) y muchos. Algunos interpretaron más fácilmente cómo es mi manera, y a otros le llevan más tiempo. Pero no es justo juzgarlos sólo por lo hecho en cuatro meses.
–¿Necesitó una etapa para ratificar quién manda?
–Ratificar no, porque nadie tuvo dudas. Sí la manera de cómo se conduce, que es lo adaptable. En la etapa de confianza se asume que la responsabilidad única es la del gobernador. Además, por personalidad, formación y realidad, entiendo y asumo que el gobierno no necesita de un personalismo extremo sino de un líder que busque el consenso permanente hacia adentro y hacia afuera.
–¿Allí aparecen los dichos del vicegobernador Carlos Peralta?
–No tuvo intención, ni mala fe. Sí hay que saber que los cargos tienen una significación. Antes una frase pasaba desapercibida, pero hoy –como integrante del gobierno– tiene un valor importantísimo.
–Pichetto también tuvo su frase: "Los jóvenes funcionarios que no entendieron su rol".
–Pero eso fue en el proceso de adaptación. Esa frase se encuadró cuando en el gabinete se hacía un duelo personal por la pérdida de Soria, y además el duelo político porque otra persona tomaba decisiones.
–¿Hace autocríticas? ¿Qué habría manejado distinto?
–Es poco tiempo para realizarla. Quizás la autocrítica podría haber sido llevar este proceso con gradualidad, pero no, porque no tenía otra opción. Como gobernador no tenía más opciones después de lo ocurrido. Ni el gobierno, ni la sociedad, ni el justicialismo hubiese tolerado actitudes bruscas y pocas consensuadas. Se debía graduar la toma de decisiones. Quizás eso hizo que apareciera como carente de personalidad.
–Hay ideas del FpV, pero ya no aparecen aquellos pilares iniciales que conformaban en enero usted, Pichetto y el intendente Martín Soria. ¿Hay un mayor acercamiento al senador? ¿También forman partes de las etapas que hablaba?
–Hay de todo un poco. El senador es el presidente y máximo referente del PJ. Y además, las miradas del funcionamiento del Estado y del proceso político del senador y la mía son las mismas. No tenemos diferencias. Prácticamente pensamos lo mismo.
–¿Con Martín Soria no?
–Estoy hablando del senador. Martín hoy está abocado primero a su situación personal –sumamente dolorosa– y a las cuestiones municipales. Son distintos roles y el tiempo los acentuará. Cada uno tiene –en la normalidad– que ocupar el rol que le dio la gente: el gobernador administrar el Estado provincial, el senador conducir el proceso político y ser la voz ante el gobierno nacional, y los intendentes ser intendentes. Claro, al hablar de la construcción del proyecto, todos tenemos la posibilidad de hacerlo, pero ahora hablando de lo que significa la visualización del proyecto.



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