La gente de Warnes, una localidad de 500 habitantes ubicada a 50 kilómetros de Bragado, está conmocionada por un caso de abuso sexual que el poder político local intenta silenciar. Se trata de la violación de una niña de 8 años ocurrida el pasado fin de semana.
Sin embargo, el poder político local intentaría silenciar el caso por todos los medios. Pero los habitantes de Warnes están “muy unidos”, y no permitirán que el delito quede impune. En diálogo con dicha agencia provincial, los vecinos señalaron como autor de la violación a un quinielero del pueblo, remarcando además que este caso “no sería el primero”. “Tiene mucha plata y puede obtener protección”, explicaron.
La denuncia en la Comisaría de Bragado fue realizada por la propia madre de la menor. Desde Warnes coincidieron en calificar de “ejemplar” el trabajo de la policía, que prestó “mucha colaboración” pese a la “presión del gobierno”. La menor, en tanto, está siendo tratada por psicólogos y asistentes sociales.
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