Walter Vázquez, interventor de YPF en Mendoza.

Walter Vázquez, interventor de YPF en Mendoza.
Abogado y amigo del Gobernador, trabajó para la minera Barrick y tiene buena relación con Julio De Vido.
Tres letras: YPF. Son las que definen el momento político del país. Un nombre: Walter Fernando Vázquez. Es el del subsecretario de Hidrocarburos y el rostro de la intervención a la petrolera en la provincia.

Defensor acérrimo de la minería, el funcionario de Francisco Pérez quedó esta semana en el centro de todas las miradas luego del anuncio presidencial de la estatización. Sus críticos lo ven como un delegado del ministro de Planificación Julio De Vido y un líbero dentro de la gestión provincial. Sus partidarios, en cambio, minimizan su poder y creen que es sólo un hombre de la transición que reporta exclusivamente al Gobernador.

Nacido el 2 de febrero de 1967, Vázquez tiene una historia en el mundo de la política. Fue parte de la “promoción 33” del Liceo Militar General Espejo, aquella que fue conformada por hombres que se transformaron en protagonistas por estos años de la vida pública de la provincia.

El gobernador Pérez, el secretario de Transporte Diego Martínez Palau, el presidente de la minera San Jorge Fabián Gregorio y el presidente del bloque de senadores demócratas Carlos Aguinaga fueron sus compañeros de curso y de convivencia en los´80.

Después, por esas cosas del azar o por coincidencia en los intereses personales, todos estudiaron Abogacía y, con excepción de Gregorio, se dedicaron a la política. Vázquez militó en su juventud en la generacional de Arturo Lafalla, el grupo del que también fue parte el ex secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán, y que aglutinó a jóvenes justicialistas.

Luego fue asesor del Ministerio de Obras y Servicios Públicos durante los dos últimos años del gobierno de Rodolfo Gabrielli y jefe de Gabinete del ex ministro de Economía Carlos Rodríguez durante el gobierno de Lafalla.

Además, tuvo a su cargo la puesta en marcha del Plan de Apoyo al Sector Minero Argentino (1997-1999) y fue miembro titular ante el Consejo Federal de Minería. Cuando el radical Roberto Iglesias ganó la gobernación en 1999, pasó al sector privado como asesor de empresas petroleras y mineras.

Su estudio tuvo una especie de sucursal en San Juan y, por eso, trabajó dos meses para la Barrick Gold, la minera que tiene a su cargo la explotación de Veladero en la vecina provincia y que es resistida por ambientalistas de todo el país.

Ese fue uno de los cuestionamientos que recibió al ser nombrado como subsecretario de Energía e Hidrocarburos, al inicio de la gestión de Celso Jaque. Quien lo eligió para ocupar ese cargo fue el propio Pérez, que entonces había asumido como ministro de Infraestructura, Vivienda y Transporte. Después, al asumir como gobernador en diciembre del año pasado, lo ratificó en el cargo.

Los allegados a ambos funcionarios dicen que se definen como “amigos”. Moviéndose en total libertad, aseguran algunas versiones, o con el respaldo total de Pérez, Vázquez supo generar polémica en un gobierno sin mucha gloria como fue el de Jaque, especialmente por su postura a favor de la minería.

Esto se visualizó con más énfasis durante el intento de aprobación del proyecto de extracción de oro y cobre en Uspallata por parte de la empresa San Jorge, presidida por Gregorio, su ex compañero del Liceo. De hecho, se enfrentó con el ex secretario de Ambiente, Guillermo Carmona, por defender la iniciativa. Carmona llegó a decir que no quedaban claros “los intereses” de Vázquez cuando actuó en referencia al tema.

Pero además, durante la Copa América que se jugó el año pasado, como recordó este diario hace unos días, Vázquez pronunció palabras que hoy lo condenan. Respecto de la falta de nafta, decía que “la situación que se vive en las estaciones de servicio no es para nada desabastecimiento”, en claro respaldo a Repsol y sin cuestionar la “falta de inversiones” que sirvió como argumento a la Nación esta semana para intervenir la empresa y mandar un proyecto al Congreso para expropiar más de la mitad de sus acciones.

Como funcionario de la gestión de Pérez, lanzó una frase polémica, a un mes de iniciada. Habló de un “plan minero” del Ejecutivo provincial que se daría a conocer en breve, justo cuando Pérez había intentando por todos lados sacarse el mote de prominero durante la campaña, incluso, obligando a los legisladores del PJ a rechazar San Jorge. En el Sur, algunos observadores se sorprendieron cuando vieron a Vázquez visitando las instalaciones de la CNEA en la mina de Sierra Pintada, dando un guiño a la reactivación.

Para algunos, el funcionario actúa como actúa porque es un enviado de De Vido, con quien tendría excelente vínculo. Dicen que habla directamente con el ministro de Cristina Fernández de Kirchner y que fue el hombre impuesto a Pérez para la intervención de YPF.

En el entorno de Vásquez niegan esas versiones y dicen que tiene una relación “normal” con el funcionario nacional y que sólo responde al Gobernador, con quien tuvo línea directa durante toda la semana para avanzar con la intervención de la petrolera. “Tiene una muy buena relación con De Vido pero sólo reporta a Pérez”, juran en Casa de Gobierno.

Comentá la nota