El autor de la iniciativa es el periodista y escritor quilmeño Demián Konfino, quien ya el año pasado había generado polémica con esta propuesta. Ahora, una edil oficialista concreta la solicitud en el Deliberante.
Fue Demián Konfino quien el año pasado hizo la propuesta que generó polémica, como toda iniciativa de cambiarle el nombre a una calle.
"Cuando surgió el debate en mi querida ciudad, vecinos de la Avenida 12 de Octubre me planteaban un argumento de peso: La memoria histórica de la arteria y adyacencias, la tradición de años de corretear por sus calles, las añoranzas de infancias felices. Los bailes del Club 12 de Octubre. La confianza con el ferretero de la cuadra, con el almacenero del barrio. En suma, una red de emociones y costumbres que se verían trastocadas", señaló Konfino.
"Respeto el argumento y creo que enriquece el debate. Sin embargo, concibo que en la decisión de nombrar una calle hay algo que trasciende la acumulación de experiencias individuales".
"En general, los nombres tienen un sentido y una elección. Y éste -sentido o elección- estuvo a cargo de alguien. Cuando nombramos a un hijo lo hacemos por algo: que lleve el nombre de un santo, o de un pariente, o de un referente político o artístico, o bien porque nos gusta. Y Ya. Pero hay un motivo. Cuando se nombra una calle también".
"En este sentido, si hay algo que es afín a la penetración de la subjetividad por parte de la pedagogía dominante, es el hacernos hablar su lenguaje, hacernos reivindicar sus propios héroes y no los del pueblo, o bien maquillando a éstos últimos. Quienes nos nombraron y nos hicieron hablar su lenguaje, digitaron -en buena medida- nuestra ruta educativa".
"No estoy de acuerdo que por más aborrecible que sea un nombre de calle o la fecha que conmemora, ese sentido social, cultural y educativo que proyecta, debamos mantenerlo".
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