Retomarán las negociaciones el 2 de septiembre. Netanyahu y la OLP aceptaron. Pero Hamas no participará de la cita.
“Es importante que las acciones de todas las partes ayuden a avanzar, y no a entorpecer, el esfuerzo”, opinó Clinton. “Hubo dificultades en el pasado, habrá dificultadas en el futuro. Sin duda, nos toparemos con nuevos obstáculos. Los enemigos de la paz seguirán tratando de derrotarnos y descarrilar las conversaciones. Pero le pido a las partes que perseveren”, agregó. Poco antes, la organización islamista Hamas había rechazado el convite.
Clinton hizo el anuncio acompañada del enviado especial estadounidense para la paz en el Medio Oriente, George Mitchell, uno de los hombres más activos en la búsqueda de un acuerdo para sentar nuevamente en la mesa al gobierno israelí y a los líderes palestinos. Según distinguieron ambos funcionarios, el objetivo del diálogo es buscar la coexistencia pacífica en Medio Oriente y la reanudación de las conversaciones como un paso pequeño pero significativo hacia una disminución de las tensiones.
“Creemos que un acuerdo se puede lograr en el período de un año y ese es nuestro objetivo”, dijo Mitchell a los periodistas presentes en la conferencia, al tiempo que indicó, sin entrar en mayores detalles, que el gobierno de Barack Obama ofrecerá “propuestas de acercamiento” con el objetivo de avanzar en las tratativas.
Clinton explicó además que, a la sesión de conversaciones que se hará en Washington, también están invitados el presidente de Egipto, Hosni Mubarak, y el rey Abdalá de Jordania, “en vista de su papel clave en este esfuerzo”. Y puntualizó que sólo se trata del inicio de una nueva serie de reuniones y que otras sesiones subsiguientes con el premier israelí Benjamín Netanyahu y el presidente palestino Mahmud Abbas tendrán lugar probablemente en Medio Oriente, sin mencionar un lugar concreto.



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