El radical Simón, que había firmado en contra de cambiar la Constitución local, hará bloque con iglesistas.
Pero éste no fue el único paso que dio Simón, cuestionado duramente por sus correligionarios, sino que con otros tres legisladores de ese partido (Milagros Suárez, Daniel Vilches y Abel José), que responden al ex gobernador Roberto Iglesias y no participaron de aquel acuerdo, decidieron partir el bloque de la UCR y crear uno propio.
Los díscolos decidieron llamar a su espacio Arturo Illia, en homenaje al ex presidente de la Nación. Y la escisión del radicalismo fortaleció la posición del peronismo en el Senado, que llega así a los 26 votos que necesita.
Claro que aunque el gobierno de Francisco Pérez consiga el visto bueno de la Cámara alta, en Diputados el panorama es muy complejo para el oficialismo porque allí reúne, contando a sus aliados, 23 de los 32 votos que necesita para llegar a los dos tercios exigidos. Es decir que debería convencer a nueve legisladores de los 25 que juntan la UCR y el Partido Demócrata, también opositor a la reforma.
En la UCR ya sabían de hace tiempo del apoyo al proyecto oficial de los iglesistas Suárez, Abel y Vilches. Por eso lo que terminó de desencadenar el torbellino fue la carta del senador Simón al presidente radical, Alfredo Cornejo, en la que le anuncia que él sí está dispuesto a dar debate sobre algunos puntos en discusión pese a que hace dos semanas firmó el documento de rechazo.
El senador apagó durante todo el día su celular, por lo que fue imposible ubicarlo, y se dedicó a armar el nuevo espacio radical junto a los otros tres senadores que se oponen a la conducción del Comité Provincia. Con el salto que pegó Simón, el justicialismo ya cuenta con los votos necesarios para dar el debate por la reforma directamente en el recinto. No obstante, el justicialista Leonardo Giacomelli confirmó: "Vamos a seguir con el análisis en comisiones. Todavía no lo llevaremos a votación porque queremos consenso social". El senador peronista adelantó además que ni el radical Juan Carlos Jaliff ni el demócrata Carlos Aguinaga asistirán a los debates sobre reforma en comisiones pese a integrarlas.
Golpe a golpe
Simón fue cuestionado por el titular del bloque de Senadores de la UCR, Armando Camerucci, quien dijo: "Todo esto se produce en medio de un proceso muy turbio y sospechado en el tratado de la reforma. Cuando un senador cambia de opinión a los cinco días de firmar un acuerdo, es sospechoso. La realidad supera lo que yo puedo decir. Ya no puedo hablar más". Y agregó sobre los rebeldes que armaron su propia bancada: "Nunca manifestaron en el seno del bloque las decisiones. Seguramente es la respuesta de que van a manifestar su voto a favor de la reforma".
Camerucci, agregó sobre el PJ: "Ya tienen los votos, los dos tercios para darle media sanción. Ya a esta altura no puedo hablar sobre qué puede pasar en Diputados. Hemos hecho todo lo que teníamos que hacer. Sorprende".
Pese a que desde el radicalismo dieron a entender que detrás del cambio de opinión de Simón hubo "manos oscuras del oficialismo", en el Ejecutivo gozaron la situación y sólo dijeron: "Esto tiene que ver con las propias internas del radicalismo. No hubo nada arreglado. Ellos mismos se encargaron de darnos los votos", e irónicamente lanzaron desde el cuarto piso de Casa de Gobierno: "¿No era que querían debatirla ya?, y ¿ahora qué hacemos?".
Simón responde al senador nacional Ernesto Sanz, quien se había manifestado hace algunos días en contra de la reforma constitucional, pero ayer se excusó de hacer comentarios cuando fue consultado por este diario: "No voy a opinar. Estoy totalmente descolgado de la reforma. Que hable el presidente del partido". Luego, difundió un comunicado de prensa (ver aparte).
Por su parte, Milagros Suárez quien será la presidenta del nuevo bloque radical disidente, manifestó sus quejas contra la conducción provincial del partido: "Las diferencias no caían bien. Hacía mucho que no asistíamos a las reuniones de bloque porque la metodología de la conducción no era parte de nuestro estilo. No se podía opinar diferente y sólo uno o dos tomaban decisiones en forma aislada".
Suárez agregó: "No nos vamos del partido, seremos siempre radicales pero nos parece lo más sano para el partido. Hace tiempo que en el bloque no se puede dialogar y que por pensar diferente nos ponían en una situación incómoda. Un día están con la reforma, otro no. Nosotros queremos trabajar".
La presentación del bloque Illia ya se hizo a través de un documento en la Vicegobernación, en el Bloque de la UCR y, al parecer, en el Comité Provincia. "Intentamos muchas veces dialogar pero no se pudo", remató Suárez.
Quien también opinó al respecto fue Abel José, y dijo: "Nos separamos porque fundamentalmente hay algunos pensamientos distintos. No estábamos de acuerdo en la forma en la que se conducía el bloque y en la toma de decisiones. Intentamos en varias oportunidades tratar de mejorar esto y para no hacerle daño al partido ni pelear se decide abrir el bloque". El iglesista aseguró:"Seguimos siendo radicales, no es que nos hemos ido del partido. Sólo que se ha conformado un espacio. Nosotros hace 3 o 4 meses que no asistíamos a las reuniones de bloque".



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