A sólo dos semanas del inicio del ciclo lectivo, especialistas sugieren reorganizar los horarios e incorporar paulatinamente actividades relacionadas a la lectoescritura.
El horario para levantarse a la mañana, la dieta diaria y las actividades propiamente escolares vuelven a organizarse en la casa, dejando atrás los “permitidos” habituales de las vacaciones de verano.
Por lo menos eso es lo que recomiendan los especialistas para este período de adaptación, para el que además sugieren retomar paulatinamente las actividades de lectoescritura y la práctica de ejercicios matemáticos.
En diálogo con DEMOCRACIA, la psicóloga y psicopedagoga Evangelina Roncaglia enfatizó la importancia de ordenar los horarios antes de la vuelta al colegio y afirmó: “Todo el sistema familiar se tiene que reorganizar en base a la nueva rutina, por eso es recomendable tener horarios bien marcados. También es importante que los chicos duerman bien, porque al comenzar las clases necesitan tener las horas de sueño necesarias para mantener la atención que las actividades escolares requieren”.
Además, recomendó “poner límites” en el uso de los juegos electrónicos y en el tiempo que los chicos le dedican a la televisión. “En las vacaciones se permite el uso más libre de la play station, porque no está el compromiso de lo escolar. Pero cuando empiezan las clases, lo ideal es marcar horarios para jugar”.
En ese sentido, no son sólo los chicos los que deben reorganizar sus vidas antes del inicio de las clases. También es importante que los adultos sepan poner límites y adaptar –en lo posible- sus horarios a los de los más pequeños.
En este orden, es conveniente regularizar los horarios de las comidas, de las tareas, del aseo y de la charla o recreación, de modo que los chicos y adolescentes imiten sus conductas y sepan cuáles son los momentos para los deberes y cuáles para la diversión.
“El comienzo de la escuela implica la posibilidad de volver a iniciar ciertas normas y pautas a los fines educativos. El momento exige un nuevo desafío para el niño y la familia; supone disciplina, horarios y cierta organización que no se da en las vacaciones”, sostuvo Roncaglia y finalizó: “Es importante que tanto los padres como los docentes transmitan una impresión positiva de lo que es la vuelta a la escuela. Deben transmitirle el interés e inculcarles lo que significa la educación”.
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