José Inza se convertirá hoy en el quinto Intendente de Azul de esta era democrática y el segundo peronista. Las expectativas con una gestión y un equipo de gobierno que habrá que ver en la cancha. Alejandro Lozano, presidente del Concejo Deliberante y uno de los hombres clave de la futura administración.
Azul, ahora sí, se encolumnará desde su poder político en el proyecto que el kirchnerismo lleva adelante desde la Nación y la provincia, esta última con algo más que matices. El gobernador Daniel Scioli no es lo mismo que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner o su vice Gabriel Mariotto.
¿Qué significa que nuestra ciudad esté en la misma sintonía K? Que muchas gestiones, obras y dinámicas de la administración encuentren el canal conducente para su concreción. Ese fue el discurso escuchado hasta el hartazgo durante las campañas electorales, tanto en la primaria como en la general. La conducta del ciudadano fue creer sumado al evidente final de un ciclo político como el de Omar Duclós que se extendió durante doce años.
Para variar, Azul suele entrar ya iniciados todos estos procesos. Le sucedió con el menemismo y ahora con el kirchnerismo, justo cuando empieza la "sintonía fina" o sea el ajuste en ciertos tornillos de la economía.
"El equipo de José"
Al nuevo Jefe Comunal (un hombre sin experiencia en la batalla política que, como ya se ha dicho, puede jugarle a favor) habrá que darle el tiempo suficiente para conocer los pasillos de la Comuna, los entremeses de las decisiones y el criterio que tendrá para tomarlas.
El grupo de nombres que lo acompañará en el Departamento Ejecutivo es un enigma y habrá que aguardar que salgan a la cancha. Es lo que hay para iniciar una etapa de transición entre lo viejo y lo nuevo. Un conjunto variopinto, algunos con experiencia, otros provenientes de las bases peronistas, algunos subidos al carro kirchnerista y, lo demás, es el resultado de la providencia del nuevo Jefe Comunal.
Se entrecruzan un ex barberenista como Héctor Bolpe que vuelve a la gestión pública después de más de una década de haber integrado el gabinete del, hasta ahora, último intendente peronista, a un desconocido secretario de Hacienda que no es de Azul extraído de una agrupación ultra K denominada GraN MaKro (la n y la k con mayúscula, nada que ver con el supermercado mayorista, claro). De nombre Néstor Requelme será el encargado de poner la lupa sobre los números de la Comuna. Una suerte de auditor interno y externo. Es la primera vez en la era democrática que, para integrar un cargo Ejecutivo, hay que ir a buscar alguien fuera de nuestra ciudad. "Conseguime un contador peronista de Azul que quiera venir a este quilombo" le señaló de manera poco ortodoxa un integrante del equipo de José al autor de esta nota.
La construcción de Inza
Inza, como le sucede a cualquier intendente, tiene que madurar un juego y perfil propios y no correr el riesgo de ser un apéndice del poder central. Son cosas distintas. Se le podría preguntar sobre el tema al admirado (por muchos K) intendente olavarriense José Eseverri.
Entre sus primeras decisiones, junto a reuniones con funcionarios de provincia y Nación, figuran dar a conocer con qué Comuna se encuentra en una suerte de la siempre vigente "herencia recibida", abordar la problemática salarial, el tema de los contratados o planta permanente incluidos en los últimos tiempos y el envío de proyectos clave al Concejo Deliberante. Vendrá también una reestructuración en diferentes áreas.
Los sindicatos municipales ya anticiparon posiciones. Desde el llamado urgente al Consejo del Salario al pedido de una suma fija de 500 pesos para todas las categorías hasta junio y dejando afuera a la planta política, iniciativa impulsada por el gremio que encabeza Omar Varela.
Si por algo se caracteriza la administración que gobierna al país es la sorpresa en determinadas resoluciones en base a la impronta peronista de hacer…También es verdad que las cosas que no se ejecutan en los primeros meses luego son mucho más complejas de efectivizar. Inza viene con el embale del voto y, como se señaló antes, la expectativa a su favor.
Un Concejo asegurado
Por otra parte, tiene asegurado al Concejo Deliberante para aprobar las iniciativas clave que requiera con los nueve integrantes del bloque del Frente para la Victoria, finalmente unido luego de muchos desencuentros. Cuando se trata de poder, en el peronismo es sencillo de olvidar.
Si hay un nombre que salió fortalecido políticamente, no sólo por presidir el cuerpo sino por gente de su sector que integra el Ejecutivo, es Alejandro Lozano. Pertenece al ala más dura del kirchnerismo y no se caracteriza, justamente, por su diplomacia algo que tendrá que aprender en su nuevo cargo.
Luis Conti es el nuevo presidente del bloque del FpV pese a que su banca junto a la de Carlos Bevacqua tiene origen en el partido de Francisco de Narváez. Ya hace tiempo que se volcó a articular la unidad del peronismo local, integró la mesa chica de la transición y había sonado fuerte como secretario de Gobierno.
Hubo un modo del kirchnerismo de anunciar las nuevas autoridades del cuerpo que fue innecesaria. Se convocó a una conferencia de prensa sin haberse consensuado o hablado con el resto de los bloques. Sólo se entiende como un mensaje para demostrar quién tiene el poder ahora.
En declaraciones Radio Azul reproducidas por el portal "eldiariodeazul" Lozano tiró pistas sobre el futuro inmediato y la conexión con los estados nacional y provincial. Dijo: "hay que quitarle un poco de dramatismo y urgencia, la gestión recién comienza el próximo lunes y tiene cuatro años para desarrollarse. Los compañeros que ingresan lo primero que tienen que hacer es reconocer el terreno, asentarse en sus puestos de conducción y después comenzar a implementar las medidas que los equipos técnicos congeniaron para resolver las necesidades de la comunidad".
Se terminó la era Duclós, quien siguió inaugurando o visitando obras hasta su último día de gestión sin haber perdido nunca la iniciativa en esta etapa de transición. Este lunes Inza inaugura una nueva época. Habrá que aguardar que maduren los frutos. Si le va bien le irá bien a la ciudad.








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