Voto a los 16 años: El voto joven genera la polémica de las autoridades locales

El debate que habilitaría a los jóvenes a votar en las elecciones nacionales trasciende en el país generando diferentes pareceres.
En este sentido, NOTICIAS entrevistó a los representantes de los Bloques locales: Frente para la Victoria PJ; Unión Cívica Radical; Unión PRO y Unión Celeste y Blanco; quienes, asimismo, emitieron sus opiniones. El proyecto que impulsa el voto optativo a los menores de 16 años avanza en el Senado. La iniciativa obtuvo, días atrás, el apoyo del oficialismo y de distintos sectores, en la primera jornada de las tres audiencias públicas que convocó la Comisión de Asuntos Constitucionales para debatirla junto a dirigentes, políticos, miembros de asociaciones civiles y jóvenes estudiantes que expusieron el deseo de participar. Sin embargo, otras posturas plantearon la necesidad de resolver esenciales cuestiones: salir de la extrema pobreza, evitar la repitencia y el abandono escolar o acceder a un empleo decente para mejorar la vida de muchos adolescentes. Mientras tanto, “por diferencias internas se atrasaría la sanción unas semanas. Así lo anunció el jefe del bloque de senadores kirchneristas, Miguel Pichetto (Río Negro), quien aseguró que ‘el proyecto de ley que habilitaría a los jóvenes a votar en las elecciones nacionales obtendría dictamen de comisión recién a mediados del mes próximo”, revelan los informes en nuestra mesa de redacción.

LA OPINIÓN DE LA UCR

Jorge Hansen, presidente del bloque UCR respaldó la participación de la juventud en la política, pero consideró que deberían tratarse otros temas fundamentales como la ampliación de derechos económicos, sociales y culturales.

“La Unión Cívica Radical, y su Juventud, se expresan y siempre se han expresado a favor del derecho al sufragio para los jóvenes de 16 y 17 años. Pero es necesario que esta ampliación de un derecho político venga de la mano de una verdadera ampliación de los derechos económicos, sociales y culturales. Además, según nuestra Constitución, el voto es un derecho que a su vez está consagrado como secreto, universal y obligatorio.

Siempre vamos a estar a favor de la participación de los jóvenes en la política. Nosotros entendemos que la UCR es en esencia un partido que accedió al poder a partir de una ampliación de los derechos para un sector de la sociedad que en ese momento los tenía vedados y la juventud siempre ha sido protagonista de los momentos renovadores de nuestro partido.

Tal situación no ha sido mensurada en toda su magnitud. Y las consecuencias que resultan de esta conversión de los adolescentes en “nuevos ciudadanos”, los pone como titulares en el ejercicio de una serie de derechos y la consiguiente carga de deberes. La Unión Cívica Radical cree que el tema en cuestión amerita un debate amplio, donde puedan expresarse los especialistas, las organizaciones sociales y los distintos órganos partidarios.

Este proyecto de ley llega a partir de una iniciativa de miembros de un Gobierno que desde hace una década, sistemáticamente, le han dado al país una “No Política de Juventud”. La juventud no es una prioridad para este Gobierno porque, a pesar de haber crecido como nunca en los últimos nueve años, en Argentina hay 900.000 jóvenes que tienen entre 15 y 25 años que no estudian ni trabajan, y que probablemente en su vida hayan escuchado hablar del “modelo de crecimiento con inclusión y matriz diversificada”. 50 de cada 100 chicos que empieza el Secundario se caen del sistema en el camino y pierden visibilidad.

No le creemos la vocación democrática al kirchnerismo (cristinismo), es un doble discurso y una verdadera falacia.

La juventud no es una prioridad cuando vemos que las mayorías oficialistas han frenado cualquier iniciativa para darle a la juventud una ley nacional que la proteja, le reconozca derechos y le cree obligaciones. Argentina es uno de los países que todavía no reconoce la Declaración de la Convención Iberoamericana de los Derechos de los Jóvenes, suscripta por 18 países en el año 2005. La Convención consagraba derechos humanos de los jóvenes. La misma aún no ha sido ratificada por la República Argentina, tal vez porque su ratificación implicaría el deber del Estado de abstenerse de interferir en el goce de derechos e impedir la violación de los mismos, obligándose a tomar medidas legislativas, administrativas, presupuestarias y judiciales para lograr la plena realización de los derechos establecidos en ella. Es decir que estaríamos frente a derechos operativos exigibles, incluso, por la vía judicial.

¿Por qué razón el Frente para la Victoria se ha negado sistemáticamente a darle tratamiento parlamentario a un instrumento que consagra y hace operativos derechos humanos de los sectores juveniles? ¿Cuál ha sido el motivo por el cual los parlamentarios de FpV han escapado al debate de una Ley Nacional de Juventud, que defina claramente a la persona joven como sujeto y titular de derechos?.

¿Por qué el FpV ha impedido que se establezca un Consejo Nacional de la Juventud que garantice el debate, implementación, desarrollo y evaluación de políticas de Estado de juventud en un marco pluralista, democrático y federal de participación juvenil, evitando asi la consolidación de estructuras burocráticas?.

La falta de respuestas a estos interrogantes demuestra que el intento de ampliar la base de derechos a ciudadanos y ciudadanas de 16 a 18 años solamente en el plano electoral no es más que una maniobra de distracción parlamentaria para ocultar la falta de compromiso del FpV con una política de Estado para jóvenes alejada de especulaciones electorales.

Es curioso que se discuta el tema en el Congreso, cuando el Gobierno obtura allí otros debates clave para la calidad de vida de los jóvenes.

¿No habrá llegado la hora de debatir primero lo importante y luego lo urgente?, preguntó Hansen al finalizar.

LA OPINIÓN DE LA UNIÓN PRO

A continuación, Santiago Galíndez, presidente del Bloque de Unión PRO, analizó el tema y respondió: - En medio del debate sobre el voto joven, ¿cuál es la posición de su bloque, teniendo en cuenta los sectores que advierten sobre el elevado nivel de deserción escolar y el escaso presupuesto que se destina para capacitarlos?

- El voto “joven” de jóvenes excluídos y sin oportunidades no agrega valor a la democracia, por el contrario, se advierte la intención del oficialismo de mantener con bajo nivel educativo y de capacitación a la juventud como para poder manipular su voluntad por métodos efectistas como planes sociales o militancia rentada que transforman al voto en un “plan canje”: te doy un plan o rento tu militancia a cambio de tu voto. Ese mensaje populista implícito es claro pero notamos con entusiasmo que muchos jóvenes lo advierten, aunque algunos no pueden revelarse por depender sus ingresos de esa dinámica .

- Mientras tanto, días atrás, el proyecto para ampliarlo en forma optativa el voto obtuvo en el Senado el apoyo del oficialismo. En este sentido, ¿su bloque apoya la sugerencia o se inclina por el voto obligatorio de los jóvenes?

- Ni una ni otra alternativa. Nos inclinamos por mantener el sistema actual sin modificaciones, ya que un jóven de 16 años no puede firmar su propio boletín de calificaciones del colegio, ¿pero puede ir a decidir el destino del país votando? Si puede votar, aún optativamente, deberíamos dejarlo también ser autoridad y postularse a un cargo de diputado, senador, o presidente de la Nación, o al menos firmar su propio boletín. Lo grave de esta modificación no es el voto joven sino la habilitación al voto de extranjeros, cuyo debate es muy amplio y profundo.

LA OPINIÓN DE LA UNIÓN CELESTE Y BLANCO

Acto seguido, Carlos Manzanares, presidente del bloque Unión Celeste y Blanco estuvo de acuerdo con el voto optativo de los jóvenes. Sin embargo, hizo hincapié en la imputabilidad y la responsabilidad que les atañe cuando comenten delitos. Asimismo, se refirió a la importancia de reforzar la educación en nuestro país.

“Si se aprueba el proyecto del oficialismo, que propone ampliar en forma optativa el voto de los adolescentes de 16 y 17 años, considero que también se debería evaluar la posibilidad de bajar la imputabilidad de los adolescentes que comenten acciones reprobables, porque a esa edad saben diferenciar lo que está bien de lo que está mal. Entonces si adquieren nuevos derechos, sería importante que también asuman sus responsabilidades.

Mientras tanto, estoy de acuerdo que el voto de los menores sea optativo. Sin embargo, creo que es fundamental preocuparse más por la deserción escolar y reforzar el presupuesto en educación para capacitarlos. La idea es que obtengan la suficiente madurez que se necesita para sufragar, porque en nuestro país son muchos los chicos que, aún, no saben leer y escribir. Como tampoco saben quienes son los representantes del Gobierno Nacional, Provincial y local. En consecuencia, un alto porcentaje no está preparado para votar", enfatizó Manzanares.

LA OPINIÓN DEL FpV – PJ

Seguidamente, Rosa Rom, presidenta del bloque oficialista, realizó una reflexión respondiendo también a nuestras preguntas.

- El oficialismo apoyó en el Senado el proyecto que apunta a ampliar, en forma optativa, el voto de los adolescentes. Sin embargo, otras opiniones advierten sobre el elevado nivel de deserción escolar y el escaso presupuesto que se destina para capacitarlos; apuntando, además, a la ampliación de sus derechos y obligaciones. Como así también a la imputabilidad de los menores. Entonces, ¿cuál es la posición del FpV-PJ?

- A partir del año 2003 se inicia un cambio de paradigma que incluye a la política como parte fundamental del debate social, esto produce una jerarquización de la misma que, como consecuencia del neoliberalismo, habíamos perdido.

Se promueve así una movilidad social, en la que los jóvenes nuevamente se sienten incluídos, sobre todo con la ascendencia de la política de DDHH que comienza a desarrollarse, luego de años de lucha de organizaciones como Madres, Abuelas, HIJOS y distintos sectores de la sociedad en el mismo sentido.

Las nuevas leyes educativas incluyen a los estudiantes como actores, sujetos sociales con derechos, resignificando, por Ej., los centros de estudiantes e incluyéndolos en el proceso educativo. Así mismo, políticas gubernamentales de inclusión que vuelven a hacer visibles a la población juvenil. Desde este lugar, estamos convencidos de que la democracia se sostiene desde la construcción colectiva y la promoción de derechos; en este marco, posibilitar el voto de modo voluntario a los jóvenes a partir de los 16 años significa hablar de ampliación de derechos, significa que los jóvenes -que lo deseen- tengan la posibilidad de participación activa en la vida política de su país. Equiparándolos en la acción formal a la situación de los adultos mayores de 70 años; por eso sostenemos que no estamos quitando derechos sino ampliando los mismos.

No acordamos con la posición que dice considerar a los jóvenes carentes de madurez, hay situaciones concretas que nos demuestran lo contrario, por citar alguna, y lo podrán reafirmar quienes han participado, el Parlamento Juvenil del Mercosur.

Tampoco acordamos con esta especie de fragmentación que se quiere hacer ver entre quienes "sí" y quienes "no" estarían preparados para ejercer este derecho, o apelar a si votamos con la cabeza, porque en éste sentido de que hablamos: de voto calificado.

¿Los jóvenes merecen que le brindemos ésta posibilidad o no decimos que los jóvenes son el futuro? ¿Como ingresan a él sino merecen nuestra confianza y aprobación?.

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