Así lo definió el periodista de LU 14 Eugenio Millán. Indicó que el candidato opositor decía “cosas que la gente quería escuchar, pero que eran imposibles de llevar a la práctica”. Además no dudó en advertir que Fernando Cotillo fue el gran perdedor dentro del oficialismo.
Hay un debate sobre si el 51% de Peralta es bueno o si el 51% es malo ¿Qué piensa de eso?
- Hay varios análisis. Primero lo de Cristina Kirchner que es un fenómeno que no tiene parangón en la historia de la Argentina, no hay otro político que después de dos mandatos de gestión, aunque el primero lo encabezó Néstor Kirchner pero el proyecto político es el mismo, gane por la paliza como lo hizo el 14 de agosto y después el 23 de octubre. Por eso lo de Cristina es aparte (…) Ahora vamos a Peralta, si uno analiza la zona centro y sur de la provincia, Peralta gana muy bien, porque si uno piensa en Río Gallegos el nivel de adhesión al justicialismo es de los más alto históricamente. ¿Qué es lo que disminuye y hace bajar al 51%? El voto de la zona norte, fundamentalmente de las tres localidades de la cuenca petrolera, más Los Antiguos que fue la gran sorpresa (…) Pero en lo que tiene que ver con las tres localidades que bajaron el nivel del voto, yo creo que el gran perdedor es (Fernando) Cotillo, porque sino tenemos que desdecir todo lo dicho, las fórmulas se equilibran norte-sur, porque precisamente se presupone que hay alguien muy fuerte en una región y alguien muy fuerte en la otra. Se presuponía que Cotillo tenía que garantizar el voto en su zona y si queda alguna duda, hay que pensar que Cotillo no solamente pierde como candidato a vicegobernador sino también la intendencia con (Eugenio) Quiroga. La gente castigó a Cotillo, más allá de si hubo mucha presencia o no del gobierno de Daniel Peralta.
¿Esto es porque la gente no reconoce como referente a Cotillo o también repercutieron los conflictos?
- No les quepa ninguna duda que tuvieron que ver los conflictos. La gente te habla que se trató fundamentalmente de un voto castigo del sector petrolero, lo que vuelve a ser una incoherencia total. No creo tener la autoridad para cuestionar lo que vota la gente, pero esto no me inhibe para decir que no lo entiendo, porque realmente hubo un trabajo de este proyecto político fuerte a favor de la actividad petrolera (…) Lo segundo que no cierra es que el gobierno en el conflicto de la zona norte, aún pensando muchas veces que quizás Peralta se puso muy del lado del laburante lo que hace difícil la negociación, pero tomó una postura marcada a favor del trabajador, entonces, en qué se justifica un voto castigo cuando la provincia solamente en esta cuestión puede funcionar como mediador de buena fe (…) El primer conflicto grande fue interno y esto después se agrava con la intervención del gremio que es lo que ocasiona el malestar en los trabajadores, pero el Gobernador en el Ministerio de Trabajo de la Nación avanzó en la discusión que tienen que darse las elecciones lo antes posible. Esto es lo que me resulta inentendible.
¿Y qué los sedujo de Eduardo Costa? Porque una cosa es no votar a Peralta y otra es que hayan elegido al candidato de la oposición.
- Es cierto, allí tuvo muchos votos. Pero vuelvo a insistir que no me creo el intérprete del voto de la gente de zona norte. En cuanto a la campaña de Costa en los últimos tres meses, creo que pierde las elecciones por cometer muchas desproligidades. Empieza a hacer anuncios que si uno los analizaba eran imposibles de llevar a la práctica. ¿Qué sedujo? Y me parece que la gente como en algún momento votó a (Carlos) Menem que decía ‘síganme no los voy a defraudar’ y hablaba del salariazo y después terminó haciendo todo lo contrario, compró un canto de sirena. Hablar de la construcción de 10 mil viviendas implica la entrega de siete casas diarias, no hay capacidad de mano de obra para poder construirlas ni tiempo y lo más importante, no dijo de dónde iba a sacar la plata para construirlas. Habló de un aumento del 30% para la administración pública que es imposible de llevar adelante porque ya lo afectado al pago de salarios supera el 80% del Presupuesto (…) Lo de Costa era decir cosas que la gente quería escuchar pero que eran imposibles de llevar a la práctica. A esto se le suma algo que generó mucha polémica en el radicalismo que eran las declaraciones de la mujer de Eduardo Costa; el otro tema importante es que, con todo lo que respeto a “Freddy” Martínez, creo que se equivocó en la estrategia de campaña más allá que el haya respondido a sus convicciones profundas. Cuando el partido resolvió que el candidato es Eduardo Costa, cuando permanentemente lo fustiga tratando de demostrar su ambivalencia, lo que hace es restarle votos. Y ¿porqué ganó Costa en zona norte? La verdad que me es muy difícil explicarlo, creo que hubo un buen trabajo de él con la presencia que quizás le faltó a Peralta. Prácticamente se radicó en zona norte y esto también le demostró que perdió en su pueblo.
¿No cree que tampoco lo ayudó la gestión radical de Río Gallegos?
- Sí, pero hay que acordarse de que dos o tres meses antes que se definieran las fórmulas, más allá que Néstor Kirchner había ungido candidato a Peralta en el acto del 8 de octubre (2010) en el Boxing Club, se hacían encuestas y el que más medía en todos los escenarios de Río Gallegos era Roquel. A mi criterio la gestión de Roquel fue pésima, pero si se presentaba a elecciones para un tercer mandato todo indica que las hubiera ganado. La gestión radical de Gallegos no sé si le restó votos, fíjense que (Roberto) Giubetich hace una elección excelente. Creo que Costa pierde por Costa. Venía con muchas posibilidades de ser el primer gobernador radical, en elecciones sin proscripciones en la provincia; medía muy fuerte y creo que empezó a decir y hacer cosas que lo perjudicaron.





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