La intención de algunos intendentes de dar la pelea por la presidencia del Comité Provincia del radicalismo choca, por ahora, con un artículo de la carta orgánica que impide que aquél afiliado que ocupe un cargo electivo pueda al mismo tiempo ejercer una función partidaria
Pero de acuerdo a las declaraciones de algunos dirigentes, podría abrirse la puerta a una reforma que allane el camino a intendentes o legisladores a dar la pelea interna prevista para mediados de este año por la conducción del partido hoy en manos del alfonsinista Miguel Bazze.
Uno de los intendentes que blanqueó sus aspiraciones es el juninense Mario Meoni que, se dice, lanzaría formalmente su postulación en las próximas semanas. También se habla de otro dirigente incurso en la incompatibilidad: el diputado nacional Mario Barbieri.
En ese contexto, Bazze remarcó la necesidad de "reformar un artículo" de la carta orgánica para que esos afiliados puedan competir por la presidencia del Comité Provincia. "Quiero advertir que para que Meoni o cualquier otro intendente sea candidato a presidente de la UCR de la provincia de Buenos Aires, hay que reformar un artículo de la carta orgánica", indicó el actual diputado nacional.
Pero el dato más jugoso de la definición llegó enseguida. "Desde nuestro espacio, estamos dispuestos a acompañar esa reforma".
De esta forma, Bazze blanqueó que el alfonsinismo podría acompañar el reclamo y así allanarle el camino a los intendentes que quieran presentarse a la interna partidaria.
"Esas incompatibilidades son un error, no son convenientes para el partido", abundó Bazze al respaldar la posible reforma. Y abogó por "eliminar esa incompatibilidad que le permitiría a Meoni o a cualquier otro intendente ser candidato al Comité Provincia".
"Me parece respetable que Mario, como otros intendentes radicales, aspiren a dirigir el partido, porque cuantos más dirigentes aspiren a dirigirlo, mejor será la elección", concluyó el titular de la UCR bonaerense.
La imposibilidad de que un mismo afiliado ostente cargos electivos y partidarios, se aprobó hace algunos años en medio del reclamo de no pocos dirigentes que abogaban por una renovación en las filas de la UCR. La "acumulación" de cargos fue leída entonces como una mecanismo que impedía la declamada renovación.
Pero ahora, la UCR podría volver sobre sus pasos acaso como elemento de contención y con el objetivo de evitar que algunos dirigentes migren de sus filas en dirección al macrismo.



Comentá la nota