Muchos legisladores no estaban de acuerdo con negar los 10 millones de pesos al Ejecutivo y tuvieron que ceder. La disconformidad de algunos va en aumento.
DIVIDIDOS. A las 9 de la mañana del lunes, una reunión de más de 30 legisladores del Frente Cívico Federal dejó al descubierto las diferentes posturas entre los diputados y senadores. Mientras los legisladores que responden al intendente de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo, y al senador nacional Ernesto Sanz impulsaban el “no” rotundo a otorgar los diez millones de pesos al Ejecutivo (12 en total), 11 de ellos querían un “sí” condicionado, por ejemplo, al cambio de la gestión interventora en la empresa. Concretamente, pedían las cabezas de Gonzalo Dávila y su gente. En tanto, 8 legisladores creían que lo mejor era abstenerse de votar por el artículo dos. En esta posición se inscribían muchos cobistas, como Andrés Marín. Según trascendió, ningún senador quería votar en contra del dinero, aunque, en definitiva, terminaron acatando una disposición sostenida sólo por 12 de 31 legisladores. Algunos explicaron en off que las presiones que ejerció este grupo minoritario fueron importantes y que sus representantes tienen un peso específico dentro de la nueva composición del Frente.
OPINIONES. Los que se animaron a opinar acerca de lo que puede suceder dentro del Frente Cívico fueron Marín (Confe), Roberto Blanco (UP), y Alejandro Molero (UCR). El primero señaló: “Yo era uno de los que se querían abstener, para que fuera el Justicialismo el que decidiera. Pero una vez que se tomó una decisión, ya no se puede volver atrás”. Mientras, para Blanco, lo mejor hubiera sido votar por el sí al dinero, pero proponiendo que el Ejecutivo cambiara al interventor. Finalmente, decidió por convicciones propias (tal y como lo manifestó) abstenerse y no mostrarse directamente en contra del salvataje financiero. “Como yo, hay otros que no estaban de acuerdo y decidieron quedar fuera de la decisión del conjunto”, dijo Blanco, en referencia a Néstor Piedrafita (CC), que votó a favor de otorgar el dinero. Por último, fue Alejandro Molero, del grupo de los más “duros” con los pedidos del gobernador, el más optimista con respecto a la situación del Frente Cívico. El alvearense señaló que él sentía como un triunfo del Frente Cívico el haberse puesto de acuerdo para votar. “Prefiero ver el vaso medio lleno”, soltó Molero. Aunque muchos creen que el Frente Cívico tiene los días contados.



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