La comisión que analiza denuncias contra Eduardo Frigerio decidirá hoy cuántos votos hacen falta para abrir el proceso.
A las 9.30 de la mañana se reunirá el Jury de Enjuiciamiento y definirán si corresponde abrir esta instancia con 11 votos o si hacen falta 12 voluntades para mandar a Frigerio al calvario del enjuiciamiento.
La historia tiene todos los ingredientes necesarios para transformarse en una novela: personajes poderosos, dilaciones escandalosas, intrigas políticas cruzadas y hasta denuncias de aprietes.
Todos los elementos jugando con la asunción de un nuevo gobierno como telón de fondo. Y, para colmo, un protagonista intocable en la seca y desértica Mendoza: el agua.
Los elementos están dispuestos y todos advierten que hoy se juega la batalla de todas las batallas, porque nadie en el PJ quiere llegar al proceso de 30 días.
Ni la fórmula electa Francisco Pérez - Carlos Ciurca, quienes desean iniciar su mandato sin que nada empañe la fiesta ni se consuma el romance inicial con que cuenta toda nueva administración; ni la gestión que encabeza el propio Frigerio, porque serán largos 30 días; ni el jefe político de Frigerio, el poderoso asesor presidencial Juan Carlos Mazzón, quien sabe que este escándalo lo debilita en la agitada interna justicialista, justo cuando se está discutiendo el reparto de ministerios y cargos.
El 27 de octubre el Jury decidió dar por iniciado el proceso contra Frigerio por 11 votos contra 10. Pero esta decisión, que implicaba suspender al titular del Departamento General de Irrigación y someter por 30 días hábiles al acusado a un juicio de carácter político, nunca fue notificada al acusado.
Frigerio sigue en su cargo y la causa nunca se abrió, porque el senador peronista y miembro del tribunal Ricardo Pettignano, hizo una presentación salvadora.
Ese recurso interpuesto por Pettignano consiste en discutir las mayorías necesarias para abrir el proceso. Según el legislador oficialista hay antecedentes de que para pasar a esta instancia hacen falta 12 votos.
Según el criterio sostenido por el Jury desde el caso del fiscal de Estado Joaquín de Rosas, es decir desde el año pasado, once votos es una mayoría suficiente para iniciar el juicio, simplemente porque la Constitución Provincial dice que "por mayoría de votos" se debe abrir la instancia. O sea, 11 es más que 10.
Sin embargo la presentación fue hecha, más allá de la votación que se hizo el año pasado para saldar esta cuestión, todo para tratar de salvar al atribulado Frigerio. Si la mayoría de los 21 miembros decide que 11 voluntades son suficientes, el superintendente deberá afrontar el juicio; sino, será salvado y seguirá en su cargo.
Escenario delicado
Mientras tanto, el clima se ha ido caldeando. El jueves pasado Los Andes informó acerca de una carta firmada por 16 entidades productivas de peso en Mendoza, remitida a los miembros del Jury, en la que solicitan que no se dejen de investigar las denuncias que pesan contra Frigerio.
El viernes, el PD salió a fijar posición a favor del proceso: "La cantidad y calidad de las denuncias formuladas ante el Jury, necesitan de una investigación profunda. Las irregularidades y el exceso en la autorización de perforaciones, como también la posibilidad de napas contaminadas, que ponen en riesgo la salud de personas y la producción de cultivos, son de una importancia relevante como para demorar el esclarecimiento de las mismas" decía un comunicado oficial de la fuerza.
Todo parece responder al rumor que afecta al tradicional partido provincial: la especie señalaba que los representantes gansos en el Jury, Estela Catulo y Aldo Vinci, serían permeables para salvar a Frigerio.
En voz baja también se señala a alguno de los protagonistas radicales, Sergio Moralejo, quien es miembro del Jury y logró sostener su banca en el Senado por una votación de la Junta Electoral, gracias a la ausencia de dos peronistas del sector político que lidera Mazzón. El propio Moralejo rechaza cualquier sospecha y asegura que "quienes dicen eso, no me conocen".
Y las versiones continúan y se refieren a la agitada interna oficialista. La semana pasada Fabián Miranda, hermano del intendente de Las Heras, amenazó con revisar la posición de su sector.
Todo por esa votación de la Junta Electoral por la que se decidió sumar los votos de las colectoras: Moralejo sostuvo su banca, pero los intendentes de Las Heras y de Guaymallén, Rubén Miranda y Alejandro Abraham, perdieron un concejal cada uno.
Ahora los caciques claman venganza contra los azules de Mazzón.





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