Abrieron decenas de paquetes de alimentos de los niños, orinaron y defecaron en varias aulas y destrozaron material didáctico recientemente adquirido por la institución. Esta vez ingresaron a 16 de las 20 dependencias que tiene la escuela. “Es el peor ataque”.
Los investigadores creen que fue durante el fin de semana, pero recién los directivos advirtieron el daño causado, ayer por la mañana cuando debían presentarse al dictado habitual de clases y se encontraron con los destrozos en 16 dependencias de las 20 que tiene la institución.
La escuela Nº440 está ubicada en el barrio Sarmiento de la ciudad de Goya, y este nuevo ataque se suma a otros tantos sucedidos este año, aunque en esta oportunidad los destrozos se extendieron por casi la totalidad de las aulas, con la destrucción de una importante cantidad de material didáctico, muchos de ellos recientemente adquiridos por la institución.
También todos los armarios fueron abiertos y del interior se sacaron los cuadernos de los alumnos cuyas hojas fueron cortadas y desparramadas. Los delincuentes orinaron en el piso y los pizarrones de varias de las aulas, defecaron en algunas de ellas, rompieron los espejos de los baños y abrieron decenas de paquetes de colación que estaba destinada a la alimentación de los alumnos que asisten a la escuela.
‘Para muchos de ellos este alimento es importante ya que refuerza lo poco que pueden recibir en sus propias casas, así que el daño es impresionante, pero a la vez increíble, ya que inclusive, un hijo, un hermano, un sobrino o hasta un hermano de los que provocaron estos puede asistir acá y fue afectado‘, dijeron allegados a la institución a medios locales.
Los investigadores creen que los delincuentes serían más de dos o tres personas y que además, estuvieron dentro varias horas durante el fin de semana.
Debido a lo sucedido las clases debieron ser suspendidas, mientras los efectivos de la comisaría Cuarta de Goya realizaban los trabajos periciales en el lugar.
Desde hace mucho tiempo las autoridades de ese establecimiento claman por la colocación de una delegación policial en las inmediaciones, una guardia o algo que brinde un poco de resguardo, pero jamás fueron escuchados. Este nuevo ataque, renueva ese reclamo. Hasta anoche, la investigación por el atentado aún no tenía personas detenidas, aunque la Policía trabaja sobre fundadas sospechas.
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