La reactivación del conflicto pesquero gestado en la marinería de la flota amarilla basada en el puerto Caleta Paula y puesta de manifiesto el lunes con un piquete en el acceso a ese recinto marítimo -apuntalado por estibadores-, se extendió ayer a cientos de fileteros y envasadores de plantas procesadoras.
Alrededor de las 10:30, efectivos de la Infantería policial forzaron a los marineros a dejar libre el ingreso al puerto sin que se produjeran incidentes, complementando una tarea de “intimación” que se había efectuado en horas de la madrugada.
Los manifestantes decidieron ir hasta el edificio central que por momentos “desapareció” por enormes nubes de humo renegrido, emanado de neumáticos que desde hora temprana habían comenzado a encender los fileteros y envasadores que protagonizaban el otro foco de la manifestación ampliada.
Las razones intrínsecas de este conflicto por ahora siguen siendo confusas, aunque básicamente se desprende del hecho que los marineros se niegan a pescar merluza mucho más allá de las 15 millas náuticas, por seguridad, argumentando que los patrones de barcos “arreglaron” por su cuenta con el gobierno provincial para llevar las embarcaciones a 30 millas o más, a cambio de un aporte económico que habría rondado los 25 mil pesos por navío.
Las tripulaciones argumentan que de los 26 barcos que dispone esta flota, solo 4 están en condiciones de llegar a esa distancia debido al mantenimiento de motores y previsiones de temporales en altamar, pero además aseguraron que desde hace dos meses no reciben el subsidio que se les pagó inicialmente por falta del recurso ictícola en proximidades de la costa.
Además, se supo que también se cercenó esa ayuda económica a los estibadores, fileteros, embasadores y otros trabajadores del circuito pesquero.
A su vez Adriana Carrizo, una referente del grupo de fileteros que se nuclean en las cooperativas 20 de Noviembre y El Dorado, tildó de “mala persona” y “traidor” al empresario de la flota amarilla Luis Jones y acusó al ministro de la Producción, Jaime Álvarez, y al subsecretario de Pesca, Mario Bracalentti, se no atender los reclamos.
HOY VUELVEN
A todo esto, voceros del Ejecutivo Municipal se mostraron disgustados por la manifestación frente al edificio central de unos 400 trabajadores, aclarando que la comuna se ocupó de asistir en el aspecto social a las familias más necesitadas, pero que no es responsable directa del problema de la pesca.
Lo cierto es que ahora no hay materia prima para pescar y que si bien ayer hubo algunos contactos con el diputado provincial Rubén Contreras, quien supuestamente intercedió ante autoridades provinciales, no se llegó a ningún acuerdo.
Los manifestantes obligaron a suspender las actividades en el edificio municipal, donde no hubo intervención de la guardia de Infantería pese a que se hallaba apostada en la parte posterior.
Y si bien el piquete se retiró del lugar a eso de las 16, uno de los referentes de los marineros, Francisco Nuñez, aseguró que hoy volverán a concentrarse en el mismo lugar a partir de las 7:30, es decir, media hora antes de que se produzca el ingreso de los empleados municipales.
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