La planta láctea de Anguil, ex Consommé, volvió a vivir horas de tensión. La jueza civil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, María Isabel Benavente, volvió a librar una orden de desalojo a un mes de haber suspendido esa medida.
A partir de las 15.15, llegó al lugar la jueza de Paz, Marisol Mansilla, acompañada por el comisario Martínez, de la Unidad Regional I. La funcionaria traía consigo un oficio librado por el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería 2, a cargo de jueza María del Carmen García, quien ordenó el desalojo como brazo ejecutor de la medida dispuesta en los tribunales porteños.
D'Espósito.
En el lugar también estaba D'Espósito, quien llegó en una camioneta Mercedes Benz, 4x4, acompañado por su esposa e hija. El abogado del empresario, Federico López Lavoine, y el patrocinante legal de los operarios, Javier Torroba, fueron quienes dialogaron en todo momento ante la atenta mirada de la jueza anguilense, los efectivos, los trabajadores y los periodistas que cubrían los hechos en el kilómetro 581,5 de la Ruta Nacional 5.
Mansilla notificó a los trabajadores sobre el pedido de desalojo. Ante la negativa, comenzaron las negociaciones de partes, que no arribaron a ningún acuerdo. A las 16.33, la jueza de Paz se comunicó con García, quien le pidió que procediera con el desalojo. Un cerrajero del pueblo, Sebastián Cheade, ex empleado de la planta, fue convocado para quitar el candado con el cual se había cerrado el portón de ingreso.
En este punto las partes tienen un desacuerdo, por el cual los trabajadores se negaron a firmar el acta. La funcionaria consignó que el cerrajero no pudo realizar la tarea para la que había sido llamado porque fue amenazado por los obreros, pero estos aseguran que no existió tal cosa.
Causa penal.
En una nueva comunicación telefónica, García le pidió a la jueza de Paz que diera intervención al fiscal de turno, Carlos Ordás, quien dispuso el inicio de actuaciones judiciales contra los obreros por los delitos de "resistencia a la autoridad" y "desobediencia". En el hecho interviene la Subcomisaría de Anguil. El cerrajero volvió a realizar un nuevo intento, pero no pudo avanzar nuevamente.
En el acta también consta que se pidió desde la Justicia que uno de los litigantes, Clérici, abandonara la planta, pero que los trabajadores no lo permitieron. Prieri no estaba ayer en Anguil. Pasadas las 17.30, la jueza de Paz se retiró del lugar acompañada por los efectivos policiales, salvo dos que quedaron como custodia en el ingreso de la planta lechera. También se fueron López Lavoine y, poco después, D'Espósito y su familia.
Más temprano, la situación se había tensado cuando, ante la presencia de la Policía, el empresario que inició el juicio de desalojo se acercó en tono amenazante a los trabajadores y les advirtió que haría "justicia por mano propia" y cruzó insultos con los operarios que para entonces habían vuelto a tomar el predio de la ex Consommé. Luego se quedó en su vehículo.
"Comunistas".
López Lavoine, antes de irse, pidió a Torroba y los trabajadores que intentaran buscar una salida que fuera más acorde con el derecho a la propiedad que reclama D'Espósito. "No podemos ser comunistas con lo que es ajeno y capitalistas con lo propio", les dijo. Del otro lado, le plantearon que ellos defendían un derecho tan importante como el otro: el trabajo. Y le recordaron que D'Espósito, antes de vender la planta, la había cerrado, dejándolos sin trabajo y adeudándoles varios sueldos que nunca les pagó.
Prieri y Clérici se hicieron cargo de la planta a principios de 2010. Supuetamente, compraron la fábrica en una cifra millonaria. Mientras el vendedor asegura que no cumplieron con los pagos estipulados, los otros aducen que no llegaron a cancelar las cuotas porque se encontraron con una serie de pasivos que el vendedor no había declarado. El juicio se sustancia en la Capital Federal y hasta tanto exista un fallo judicial en torno a quién es el dueño, D'Espósito pidió a través de una medida cautelar que Prieri y Clérico sean desalojados de la firma, medida que los obreros vienen resistiendo desde el mes de mayo.
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