Los trabajadores mantenían un paro por tiempo indeterminado a causa de deudas de tres meses. Hasta la fecha no habían percibido ningún pago, pero de todas formas resolvieron retomar las actividades.
Pero a partir de hoy, los transportes volverán a circular por las calles de la ciudad, según lo indicó Gustavo Prieto, uno de los trabajadores que hasta ayer estuvo de paro.
“Acá no se solucionó nada. Todo sigue igual. Esta administración ha demostrado que no tiene ninguna voluntad de pago”, indicó el trabajador.
Alrededor de mil alumnos de escuelas rurales y especiales de Cipolletti se vieron perjudicados durante la última semana por este paro, que motivó que en estos establecimientos disminuya considerablemente el presentismo.
Resquicios
“Lo que hacen desde ARSA es buscar cualquier resquicio legal para que retomemos el trabajo sin cobrar. Nosotros desde julio que no percibimos nuestro sueldo y, a pesar de eso, nos obligan a salir”, manifestó un apesadumbrado Prieto.
El trabajador además comentó que le llegó una intimación de Rentas para que cancele la deuda que él tiene del mes de julio. “Yo todavía no cobré ese mes y me intimidan para que pague”, sentenció.
"Ausencia de voluntad"
Los trabajadores del sector indicaron que notan una “ausencia total de voluntad” de la actual gestión provincial y temen que se pague lo adeudado con bonos, algo que no aceptarán de ninguna manera, según manifestaron.
En tanto, señalaron que esperan que la nueva administración garantice el pago de lo trabajado.
En ese sentido, Prieto dijo: “Quiero tener esa seguridad. Saber que voy a cobrar lo que corresponde al trabajo que realizo y que se cancele lo que se me debe. Si no tengo esa garantía yo no creo que termine de cumplir el contrato y deje de prestar el servicio”.
Problemas edilicios
La Escuela Nº 131 del barrio Filipuzzi continúa padeciendo los problemas que la aquejan desde hace más de un mes.
Los alumnos de la escuela deben turnarse para tener clases. Esto porque un aula del edificio quedó totalmente inutilizable, por lo que se quedaron con un salón menos para el cursado. Esto motivó que un curso por día no asista a clases, rotando ese día para que todos puedan desarrollar sus actividades en un lugar en condiciones.
Yolanda Schamber, directora de la escuela, aseguró que “días atrás vino la delegada de Educación con un arquitecto. El profesional revisó las instalaciones y concluyó que ahí no se podían dar clases”.
Según informó la directora, se deberán emprender trabajos de refacción de los techos, tanto internos como externos de dicho sector del edificio.
Si bien es bueno que después de más de un mes se hayan acercado autoridades de Educación, la realidad nos muestra que el sistema rotativo de suspensión de actividades en la Escuela Nº 131 continúa siendo una cotidiana realidad.
Comentá la nota