Agentes municipales y vendedores informales protagonizaron ayer un duro enfrentamiento tras un fallido procedimiento de desalojo. Durante la mañana, los inspectores se pelearon con los puesteros que se resistieron a abandonar la vía pública. Hubo discrepancias sobre la actuación de la Policía.
Por ello, desde temprano, agentes del área de control de vendedores ambulantes de la Dirección de Tránsito, acompañados por policías, intentaron impedir la instalación de puestos. Sin embargo, pudieron liberar de comerciantes informales las calles Muñecas, Mendoza, Maipú y Córdoba sólo hasta las 11 de la mañana. Los enfrentamientos, corridas y peleas desbordaron a esa hora a los municipales, que debieron suspender el procedimiento. Luego, los vendedores volvieron a ocupar las veredas y peatonales.
Incidentes
A medida que grupos de ambulantes fueron llegando, el clima se caldeó. Inclusive, un peatón que salió en defensa de una vendedora denunció haber sido agredido por un agente de la Dirección de Tránsito. Marco Vitorgan, que estaba en una juguetería con su esposa, le pidió explicaciones por la violencia con la que se estaba procediendo y recibió un golpe de puño. El joven realizó la presentación policial y acusó a Abel Romano, director municipal de Control Peatonal.
Tras las primeras discusiones, corridas y cortes de calles, el coordinador general de la subdirección operativa de la Dirección de Tránsito, Miguel Ángel Díaz, a cargo del operativo, protagonizó un particular episodio. En la calle, unos 15 vendedores informales lo increparon. Mientras lo acusaban de "coimero", "ladrón" y "patotero", Díaz empezó a correr y se refugió en un baño del Mercado del Norte. En su camino intentó, en vano, esquivar trompadas, patadas y frutas que le arrojaron. Unos minutos después, una camioneta policial ingresó y se lo llevó custodiado.
Después de los incidentes, Díaz afirmó a LA GACETA que había realizado una denuncia policial por las agresiones. "No esperaba que esto sucediera así. La Policía tiene que actuar de otra manera, reaccionar cuando nos atacan. Protegen al personal, pero no detienen a nadie. Tras la orden del Ejecutivo municipal, nosotros habíamos requerido apoyo, porque cada vez que hacemos un procedimiento nos agreden. Pero, nos vemos desbordados porque en el área de control sólo hay 40 agentes y los ambulantes cada vez son más", consignó.
Díaz manifestó que tras los incidentes se reunió con sus superiores y les requirió que haya "más y mejor apoyo policial", dado que los operativos continuarán y sabe que los trabajadores "harán cualquier cosa para quedarse".
Por otro lado, Díaz negó que uno de sus subordinados haya agredido a un peatón. "No entendemos qué quiere la comunidad. La gente se queja de los comerciantes y luego, cuando actuamos, sale a favor de ellos. Nuestro trabajo es difícil y estresante. Al final, tenemos que luchar contra el infractor y contra el público. Pero, como somos profesionales estaremos allí mañana (por hoy)", concluyó indignado.
Decisión judicial
"El Municipio cumple con una orden judicial. Volveremos a insistir todos los días, siempre y cuando contemos con el apoyo policial necesario", consignó el subsecretario de Gobierno municipal, Carlos Gómez. Aclaró que efectúan operativos permanentemente, pero que este tomó relevancia por la fuerte presencia de policías. "Cada tanto, los retiramos a los vendedores y les advertimos que no vuelvan. Se calman un tiempo y después, aparecen de nuevo. Mañana (por hoy) volveremos a primera hora. Pero no hay ninguna connotación política en esto", advirtió. También rechazó la posibilidad de un diálogo con el sector: "reconocemos la necesidad de trabajo de la gente, pero cada vez aparecen más. No hay nada de qué hablar. No podemos poner en tela de juicio una orden de la Justicia".
El funcionario precisó que la administración no tiene previstas ni propuestas ni una posible reubicación, dado que no resultaron efectivas en el pasado.
"Usados"
"Voté confiado al Gobierno porque dijeron que nos darían una solución". Las palabras de Roberto Mo, un anciano que vende pañuelos por las calles del centro, se replican luego en las bocas de sus compañeros. También la suspicacia de que el operativo se haya concretado a dos semanas de las elecciones.
"Nos sentimos usados. Muchos trabajaron gratis para la campaña, con la promesa de que regularizarían nuestra situación. Después, nos hacen esto", bramó Pedro Robledo, líder de los ambulantes. También denunció que agentes municipales les pedirían dinero o mercadería para dejarlos trabajar. "Es costumbre que todos los días se les pague entre $ 10 y $ 20 por puesto. Y de los vendedores de frutas y verduras se llevan bolsas llenas", remarcó.

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