Voluntarias del Policlínico asistieron a 6 mil madres

Mediante un programa de Cáritas las ayudaron con ajuares, pañales y calzado
En menos de dos años, unas cuatro mujeres que trabajan como voluntarias en la maternidad del Hospital San Martín ayudaron a unas seis mil madres y a sus hijos con ajuares, pañales, elementos de higiene y calzado. Ellas pertenecen a Cáritas y aseguraron que con la solidaridad de la gente este año podrán continuar con la asistencia a quienes lo necesiten.

Desde una oficina cedida por las autoridades del hospital, Susana Gutiérrez, coordinadora del grupo, acomoda las cajas en las que se acopian todas las donaciones: batitas, escarpines, medias, pañales y camisones. "No siempre asistimos a personas humildes, hay casos en los que las urgencias hacen que las madres lleguen sin nada, entonces las visitamos en las salas y les preguntamos qué necesitan", asegura Susana.

SELECCION

La ayuda entendida como una herramienta para fortalecer la dignidad de las personas es una de las premisas que mueve a las mujeres de Cáritas, por eso no se cansan de repetir que siempre prefieren que la ropa de los recién nacidos sea nueva. "Hacemos una selección de las donaciones, las ponemos en condiciones, pero preferimos que los chiquitos tengan todo nuevo. Nos duele darles una batita que esté manchada porque como cualquier niño ellos merecen lo mejor", señaló Liliana Maciel, otra de las voluntarias.

La recorrida por las salas de Maternidad y Neonatología es parte de la dulce rutina que las impulsa cada lunes, miércoles y viernes a visitar a las madres. "Pueden ser adolescentes, madres de familias numerosas, discapacitadas, pobres o no, pero todas son mujeres en las que se nota el amor por sus hijos y sus necesidades pueden ir desde tener un par de ojotas para no caminar descalzas porque casi siempre tienen los pies hinchados hasta conseguir un camisón o elementos para higienizarse", dijo Susana.

La voluntarias agradecieron el lugar que ocupan dentro de la red sanitaria y señalaron que tanto las autoridades como los médicos y las enfermeras les facilitan la tarea asistencial. Además se agradeció las donaciones de ropa que periódicamente realiza Cáritas de la parroquia San José, las mantas y escarpines que teje un grupo de abuelas y todos los que se sumaron al proyecto de las telas para fabricar sábanas y fundas para las cunas y las incubadoras.

"Sin la colaboración de la gente todo ésto sería imposible por eso queremos que los que puedan ayudarnos se acerquen al hospital. Lo que más necesitamos son pañales para prematuros y toallas para los niños y las madres", indicó Ana María Jara, otra de las voluntarias.

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