La mitad de ese dinero activado desde el Ministerio de Agricultura se destinaría al financiamiento del sector lácteo, incluyendo tamberos e industriales de reducida envergadura.
A través de la resolución 297 del Ministerio de Agricultura, que se publicó ayer en el Boletín Oficial, el Gobierno puso en marcha el Programa Nacional de Lechería, que destina una "asignación inicial de hasta 48 millones de pesos para el ejercicio financiero 2010".
De esa asignación "hasta el 50% de los fondos" se dispondrán para el "financiamiento del sector lácteo", específicamente para la asignación de créditos a tasas subsidiadas y a la "creación de un fondo de garantía que permita el acceso al crédito a pequeños y medianos productores, no bancarizados", según consta en el anexo de la resolución. "El Gobierno Nacional, a través del Programa, bonificará hasta seis puntos porcentuales anuales de la tasa de interés, que podrá ser variable dejando habilitadas a las provincias, según su decisión, a aportar subsidios adicionales, con un plazo de hasta 8 años, para las líneas de inversión, con opción de precancelación, y máximo de 2 años para las líneas de capital de trabajo". En líneas de inversión y/o de capital de trabajo, la normativa deja abierta la posibilidad de disponer de "un período de gracia".
Los créditos que tendrán por beneficiarios a los productores tamberos pueden destinarse a inversión en equipos de ordeñe, frío y tratamiento de efluentes, en construcción, ampliación y adecuación de instalaciones de ordeñe e infraestructura de acceso al tambo, o en implantación de pasturas.
También pueden destinar los recursos a la compra de maquinaria agrícola para mejorar el manejo de los tambos, silos para almacenaje y equipamiento para preparación de raciones, a la compra y/o retención de vientres para aumento y/o mejora del stock de hacienda lechera, o bien para la adquisición de software para armado de raciones y control de gestión del establecimiento. Las líneas crediticias para capital de trabajo pueden destinarse a gastos de alimentación (verdeos, silaje, rollos, grano, entre otros) y de sanidad.
Las pequeñas y medianas industrias lácteas también podrán acceder a créditos blandos para inversiones tanto en construcción, modernización y/o ampliación, y en tratamiento de efluentes.
También podrán destinar los recursos a las adquisición de maquinarias diversas que "que permitan completar el proceso de elaboración y envasado de las distintas alternativas de productos, tales como quesos de diferente pasta, leche fluida, yogurt, dulce de leche y otros".
UN AVANCE
Finalmente el Programa Nacional Lechero, del cual se había comenzado a hablar a comienzos de este año y del que sólo se conocía públicamente un folleto, que circuló en las Jornadas de Lechería de FAA en julio en Rafaela, empieza a mostrar movimiento y aportes. Esta ayuda que la Nación tiene intención de volcar a la producción podría responder a múltiples reclamos, que desde hace años se le hace al Ejecutivo, entendiendo que si los productores, al igual que los pequeños y medianos industriales, tienen acceso a financiación para mejorar su desempeño, el panorama lechero nacional tiene la oportunidad de cualificarse aún más.
Si a una ayuda estructural, se le suma el sostenimiento de los precios y el control del ritmo inflacionario, con una libertad exportadora como la que parece estar rigiendo, se empezarían a dar pautas de expansión, a las cuales se les deben sumar muchos más elementos, pero permitirían una base importante para la actividad.
Para conocer si resulta, hay que darle tiempo al cumplimiento de los anuncios, de no ser así, se caería una vez más en la rutina oficial.
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