Es el costo máximo de la tarifa normal del tramo Río Gallegos-Buenos Aires, por Aerolíneas Argentinas. El pasaje ida y vuelta de residente se ubicó, tras el último aumento, en 1.170 pesos.
Si bien hacia Río Gallegos el incremento se ubicó en la banda más baja, hubo otros destinos en los que el aumento fue mayor.
La medida, que en algunos casos puntuales redunda en incrementos que superan el 40 por ciento, rige a partir de este sábado y fue plasmada a través del decreto 23 emitido por la Secretaría de Transporte de la Nación.
Implica un incremento del 18 por ciento para la mayoría de los precios de referencia y una tarifa máxima que será del 30 por ciento para gran parte de los precios máximos de los vuelos entre aeropuertos argentinos.
El precio de referencia de un pasaje de Buenos Aires a Córdoba pasó de 310 a 366 pesos, mientras que a Santa Fe ahora es de 216, cuando era de 183.
Sin embargo, para ir a Córdoba las compañías podrían poner un precio máximo de 1.368 pesos, cuando antes era de 1.049.
En otros destinos, los incrementos fueron mayores, como es el caso de Ushuaia, que pasó a tener como valor de referencia para un viaje desde Buenos Aires 663 pesos, cuando antes era de 469, con un incremento del 41,3 por ciento.
El aumento aún es mayor en el pasaje a Comodoro Rivadavia, del 54,6 por ciento, ya que pasó de 370 a 572 pesos en el valor de referencia.
A pesar de la disparidad en los aumentos, el decreto gubernamental se basó en el incremento del combustible JetA1 que fue del 18 por ciento.
Alrededor de ese guarismo fue el incremento sufrido en los pasajes hacia Buenos Aires, desde Río Gallegos. Según indicó el gerente de Aerolíneas Argentinas Luis Pérez a La Opinión Austral, el pasaje residente, que constituye la tarifa más baja con la que cuenta la empresa aérea, se ubica en los $1.170.- (abarcando el tramo de ida y vuelta). Cifra que se contrasta con la banda normal, que se ubica en su monto más bajo, sólo en el tramo de ida, alrededor de los $1.100 que se puede llegar a elevar hasta los $1.300.-
En el decreto por el cual se autorizó el incremento tarifario se criticó a las tres empresas que concentran la provisión de combustible aeronáutico por el poder de mercado que le permite un “margen extraordinario”.
La Secretaría de Transporte considera que “hay una posición dominante, lo que ha derivado en la asignación de diferenciales en el precio del combustible, penalizando severamente la carga del mismo en el interior del país”.
Según se publicó en el Boletín, la situación genera “un importante perjuicio para el Estado Nacional, las aerolíneas y los pasajeros”.
Comentá la nota