“La vocación de Daniel Scioli es distinta del cristinismo”

“La vocación de Daniel Scioli es distinta del cristinismo”
El diputado nacional del Peronismo Federal Francisco De Narváez se acercó a la redacción de EL CIVISMO. Expuso su posición ante el freno en la obra de la ex ruta 7, pero se abrió a un diálogo sobre política nacional, los medios y las aspiraciones de Scioli.
Se nos informó que presentó un proyecto de declaración por la paralización de la obra de la ex ruta 7.

- Acercamos un proyecto de declaración y un pedido de informes al Congreso. Es algo que tenemos que hacer los legisladores. Pedimos al Poder Ejecutivo información sobre inversiones que están aprobadas en el presupuesto y que por alguna razón no se están ejecutando en tiempo y forma. Hicimos eso ante la Comisión de Obras Públicas de la Cámara de Diputados de Nación. Preguntamos por qué la ruta 7, que atraviesa Luján y es vital para nosotros, estaba demorada, causando perjuicios a los ciudadanos y ahora prácticamente se paralizó. La realidad es que los poderes ejecutivos tienden a no responder. Corresponde hacer el esfuerzo, como correspondería que el Ejecutivo responda. Y digan qué frenó la obra. Históricamente el Frente para la Victoria no responde los pedidos de informe de los legisladores. Esto hace a una mala dinámica en el sistema democrático. Pero también pedí una audiencia con el secretario de Obras Públicas de Nación para hablar del tema. Puede concederla o no, pero es lo que podemos hacer. Eso se suma a las presentaciones del bloque de concejales que encabeza Pablo Tonini, para que exista un resarcimiento a los vecinos y comerciantes que están perjudicados.

- Por sus contactos en la política nacional, ¿baraja alguna suposición sobre lo que puede estar sucediendo? ¿Ocurre lo mismo con otras obras? ¿Cree que puede responder a represalias hacia el Grupo Petersen, a cargo de la obra?

- Creo que no. Una cosa es administrar el modelo de la abundancia y de alguna forma, sin respetar la coparticipación, someter a los gobiernos provinciales y por ende a los municipios a un mandato político, y otra cosa es la administración de la escasez. El modelo dejó de tener las virtudes que tenía y consecuentemente la obra pública se está frenando. No creo que haya algo en particular con los lujanenses. Nosotros no votamos el presupuesto nacional porque la provincia de Buenos Aires estaba inmensamente discriminada en la asignación de obras y porque sabíamos que lo que se asignaba no se iba a poder cumplir porque los números también estaban dibujados. El problema de fondo en la economía es la escasez de recursos. Por eso se prometió mucho que no vendrá. Y es en este contexto en el que llegamos a la discusión del impuestazo que está tratando de aplicar la Gobernación y que, anticipo, votaremos en contra. Porque es meterle otra vez la mano en el bolsillo a las personas cuando el gobierno nacional debiera dar los fondos que nos corresponden.

- ¿Está en contra de la actualización del inmobiliario rural? ¿No cree lógico adecuar los valores después de varios años sin actualización?

- Sí, está bien, pero cuidado que a veces los títulos no son exactamente los contenidos. Una parte del impuestazo es la actualización rural. Y estamos de acuerdo con esa actualización si es razonable. Hay cifras que son totalmente irrazonables. Y situaciones particulares con revaluaciones o actualizaciones del 400, 500 ó 600 por ciento. Habría que estudiar cada caso. Sin embargo, la verdadera modificación de este impuestazo no es el revalúo rural sino el aumento de los ingresos brutos. La alícuota de la venta de comestibles en supermercados, almacenes o despensas pasa del 4,5 al 5%. En ese medio punto se recaudará mucho pero va directamente al bolsillo del consumidor. Y quien más gasta en comestibles es la persona que menos tiene. Es una medida tremendamente recesiva e inflacionaria, porque ese porcentaje se trasladará a los precios. Yo veo un ajuste bestial que no tiene nada que ver con la sintonía fina. El gobierno nacional mantiene la inflación alta, aumenta los impuestos y pone un piso a los aumentos salariales. Esa combinación la paga el bolsillo de la gente. En segundo lugar, nuevamente el gobernador se equivoca porque no reclama en Nación los fondos de coparticipación ya que es más fácil ir contra el consumidor.

- ¿Cómo tomó la confesión de las aspiraciones presidenciales de Daniel Scioli?

- Hoy la sucesión de la presidenta, que no tiene reelección si miramos a la Constitución, tiene de modo natural a cualquier gobernador con aspiraciones de ser presidente de la Nación. A mí eso no me sorprende para nada. En ese contexto, Scioli sin dudas es el que más pergaminos tiene para pretender serlo. Fue vicepresidente de la Nación y dos veces gobernador de Buenos Aires. Eso sucede en cualquier país normal. Lo que no debemos hacer es modificar la Constitución y mucho menos con la impronta del Frente para la Victoria. Al país le hace falta cumplir la Constitución, y no modificarla. Por eso si vamos a asamblea, votaremos en contra.

- ¿Considera que no hace falta por una posible re-reelección o porque considera innecesaria una reforma en general?

- Creo que no hace falta. Si esa es la intención, definitivamente votaremos en contra. Además, el FPV ha mostrado muy poco apego a la calidad institucional del país. Abrir una caja de Pandora con esta vocación de modificar las reglas, las leyes y la Constitución en beneficio de un movimiento o un frente político, me parece un gran error. Sí apoyé la reforma del Código Civil, porque hacía falta y hay cosas muy bien planteadas y han trabajado más de 100 profesionales. Es modernizarlo. Pero no en ir a una reforma constitucional.

- Usted participó de un acto reciente en el que se habló de la unidad del peronismo. ¿Cómo impactan las declaraciones de Scioli? ¿Hay afinidad con el gobernador?

- Confronté con él en 2007, 2009 y 2011. Gané y perdí; en la última perdimos feo. Pero si nos ponemos a conversar con Daniel de lo que la provincia necesita, estaremos de acuerdo en muchos más puntos que en aquellos de desacuerdo. Pero hoy él está en el FPV y yo con ellos confronto, porque no creo en esto que dice ser un modelo. Mientras esté ahí, no estaremos juntos. Si decide irse, es una conversación abierta. La mayoría dentro y fuera del peronismo ve en Scioli a un tipo con el que se puede dialogar. Podemos estar de acuerdo o no, pero su vocación es distinta del cristinismo, que es diferente del kirchnerismo. El cristinismo es fundamentalista y solo se cree dueño de la verdad. El único obstáculo para Cristina eterna es Daniel Scioli y si en el medio tiene que caer la provincia no habrá miramiento. La discusión entre Scioli y Mariotto por Cristina la pagamos los bonaerenses. Paralizan a la provincia.

- En un plenario reciente de su partido se divulgó que la tribuna cantaba "contra la dictadura del gobierno nacional". ¿Comparte esos términos tan fuertes?

- No, a veces los cánticos de la tribuna no son con los que uno adhiere. Sí diría que el kirchnerismo tiene rasgos de un autoritarismo cuanto menos peligroso para la vida de los argentinos. Autoritarismo que se manifiesta en el desplazamiento del procurador General de la Nación o en el intento de nombrar a alguien sin los pergaminos necesarios o que se declara un soldado de la presidenta. Eso no habla de independencia de la Justicia. Y es autoritaria la molestia que sienten ante el periodismo independiente. Y el periodismo tiene un rol importantísimo que es informar y opinar sobre lo que se informa. Pero al gobierno le molesta mucho las voces del periodismo, independientes o críticas.

- ¿Se puede hablar de periodismo independiente en un marco de tanta concentración mediática? ¿Cree que Clarín es un medio independiente?

- Creo que este medio en el que estamos es independiente. Todo periódico o medio tiene una línea editorial y es bueno que así sea. Defienden principios, valores, dan una visión de la construcción de la sociedad. Mantener esa independencia aún en contra de la opinión del gobierno, es bueno. Y a este gobierno le molesta mucho. Son autoritarios con los medios que lo critican con fundamentos, como cuando se criticó la medida del Banco Central o ahora la imputación para Amado Boudou.

- ¿Cree que desde el gobierno se fomenta el armado de un contrapeso para el Grupo Clarín?

- Cuando hay transacción entre privados porque uno decidió vender y otro comprar, la decisión es genuina. Si quien vende o compra es más o menos afín al gobierno, corre el principio de la propiedad privada. Pero siempre que no se viole la ley, porque en el último caso de compra de medios hay un cuestionamiento sobre el cumplimiento o no de la nueva ley de medios. Sólo digo que nos fue mejor cuando el oficialismo no se metía con la dependencia o independencia de los medios de prensa. Además, veo los ratings de tele y radio y me parece que 6,7,8 tiene muy poco rating, por lo que interpreto que poca gente le cree. Y veo más seguimiento a programas críticos, con fundamento, del gobierno. La gente elige. Es una señal de que la gente quiere estar informada. El discurso único no le hace bien ni al país ni a un gobierno.

- Votó en contra en el tema YPF, pero dijo estar a favor de la estatización. ¿Cómo lo explica?

- Estamos a favor de la estatización vía expropiación y fue nuestro proyecto alternativo en la Cámara. Pedíamos expropiación proporcional a todos los accionistas porque es lo que indica la ley. Debe establecer un precio, armar un acuerdo de pago y entonces ahí me hago del bien del Estado. Pero sabemos que fue vaciada con el consentimiento de este gobierno nacional.

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