El municipio reconoció que hay incertidumbre respecto de la fecha de finalización de más de 1.500 casas. Se postergó para la semana próxima una reunión clave con funcionarios nacionales.
El propio secretario municipal de Obras y Servicios Públicos, ingeniero Rubén Valerio, reconoció ayer a este diario que el mayor porcentaje de estas obras "está detenido o con personal mínimo de mantenimiento".
La situación, a esta altura por demás preocupante para los adjudicatarios, el municipio y los gremios involucrados, aspiraba a tener un principio de acuerdo esta semana, con una reunión que mantendrían en Buenos Aires funcionarios de la comuna --incluido el propio intendente Gustavo Bevilacqua--, representantes de las empresas constructoras responsables y el subsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda de la Nación, ingeniero Luis Bontempo. Sin embargo, el encuentro se postergó para la semana venidera.
A pesar de esta situación, Valerio explicó que durante esta semana habrá distintas reuniones con las constructoras, buscando generar acuerdos para ir terminando trabajos que, en algunos casos, tienen un avance del 80%.
"La idea es reprogramar las tareas y asumir un compromiso de terminación de las viviendas", indicó Valerio.
Desde el Estado nacional se aseguró, a principios de año, que estarían los fondos disponibles para aquellos emprendimientos que se encontraran por encima del 50% de avance en las obras, y justamente es el caso de todos los barrios locales.
Por otra parte, Bevilacqua anticipó que si las constructoras no están dispuestas a terminar las obras les cancelaría el contrato y buscarían alternativas para completar las mismas, recurriendo incluso a dineros municipales.
En la actualidad hay en la ciudad 1.534 viviendas en ejecución, con un promedio de avance del 75%. Entre ellas se ubican varios barrios municipales (772 unidades) y las realizadas para Vialidad Nacional (82), Unión Obrera Metalúrgica (260), Petroquímicos (144) y Sutiaga (276).
El barrio de Vialidad Nacional, en principio, iba a ser entregado en septiembre, aunque esa fecha difícilmente se cumpla, según se admitió desde la comuna. La expectativa, ahora, es llegar al final de obra antes de que concluya el año.
La última entrega dentro del Plan Federal se realizó en mayo en el barrio de la Cooperativa de Choferes de Taxis, acto del cual participó la presidenta Cristina Fernández mediante videoconferencia. Poco después, distintos adjudicatarios comenzaron a reclamar por deficiencias en los inmuebles, las cuales deben ser corregidas por las empresas a cargo de las tareas.
Usurpación. Uno de los riesgos más preocupantes que acecha a los barrios de viviendas sin terminar es el de la usurpación, ya que ese accionar deriva en situaciones de alto riesgo y complejas de resolver desde lo jurídico y social. Sobre la cuestión, Valerio explicó que todos los barrios tienen hoy una custodia solicitada por las empresas contratistas, bajo cuya responsabilidad está cada obra.




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