Tildó a su ex aliado de "vigilante" y de integrar la "oposición"; siguen las dudas con Caló
El taxista tildó a Moyano de "vigilante" por enfrentarse al Gobierno. Le criticó con vehemencia su distanciamiento de la Casa Rosada con un discurso que algunos de los oyentes definieron como de barricada.
"Hace un año acompañaba y hoy se pasó a la oposición. Se cagan en un piano en lo que hicieron años atrás", se refirió con furia Viviani a la alianza de nueve años que unió a Moyano con el kirchnerismo.
Y lo atacó por las recientes imágenes que lo mostraron al líder de un sector de la CGT junto con opositores y dirigentes agrarios. "Este movimiento obrero nunca se sacaría una foto con los oligarcas del campo", dijo el taxista, como si hiciera falta barnizar su perfil camaleónico y acentuar su disputa.
El encuentro de la CGT que rivaliza con Moyano fue en la sede de los mecánicos del Smata. Se avanzó allí en el llamado a elecciones para el 3 de octubre, en Obras Sanitarias. Hasta ahora, la candidatura de Antonio Caló continúa en pie, a pesar de que perdió parte del respaldo de los otros sectores que integran el antimoyanismo.
Ayer, por ejemplo, José Luis Lingeri estaba dispuesto a conversar sobre cualquier tema, excepto sobre la postulación de Caló. Otros dirigentes, en reserva, sentenciaban con seguridad que finalmente no encabezaría la central obrera.
Caló fue el noveno orador. Reivindicó al ex presidente Néstor Kirchner y llamó a defender el actual modelo económico. Y movió una ficha en pleno ajedrez sindical: convocó a otros gremios a sumarse a la nueva central. Fue un guiño para la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo, con quien mantiene un fluido diálogo.
El jefe metalúrgico participó del plenario del Smata, pero no tuvo un rol protagónico. Ni siquiera fue uno de los 13 gremialistas que se ubicaron en el escenario, donde había tanto miembros del consejo directivo como dirigentes sin rango.
El discurso más kirchnerista salió de boca del ex moyanista Jorge Lobais. Sus elogios al oficialismo hasta generaron burlas de otros sindicalistas. "No necesita ser tan alcahuete", señaló un dirigente que estuvo sentado cerca del textil.
También fue crítico de Moyano Carlos West Ocampo (Sanidad), uno de los referentes de "los Gordos". Sólo Mario Manrique (Smata) y Gerardo Martínez (Uocra) no le apuntaron al camionero.
Héctor Daer, en tanto, defendió el modelo sindical y destacó el crecimiento del sector, que reúne aproximadamente a unos 80 gremios. Además, ratificó la agenda de reclamos sindicales, entre los que se destacan los pedidos por una reforma tributaria y por universalizar las asignaciones familiares.
El cierre estuvo a cargo de Ricardo Pignanelli, el jefe del Smata, y uno de los posibles reemplazantes de Caló en caso de que se caiga definitivamente la candidatura para encabezar la CGT oficialista..












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