Viveristas reducen cada año la oferta de plantines forestales

Sostienen que cada vez es menor la demanda de plantines de pino. Hay un incremento en el mercado por especies de eucalipto. “Los productores buscan rendimiento y exigen más calidad”, sostienen.
Viveristas de la zona Centro y Sur de Misiones coincidieron en que se percibe una baja en la demanda de plantines forestales, a pesar incluso de que han reducido -en general- aún más la oferta de producción, en relación al año 2010 y 2009.

En la provincia rige la ley de promoción forestal que otorga aportes económicos no reintegrables a los productores forestales, además de contar con recursos económicos que destina el gobierno provincial para fomentar la actividad.

Sin embargo, los viveristas aseguran que los planes forestales dejaron de ser “la principal opción” de los pequeños productores, debido a que la burocracia para acceder a los beneficios de la Ley 25.080 de Inversiones para Bosques Cultivados “se mantienen”, ya que los fondos de planes forestales no llegan a los productores en los plazos que ellos necesitan. “Este es uno de los motivos que hace que cada vez sea menor el interés de plantar”, explicaron.

Otro punto es la baja en el mercado del precio de la materia prima, señalaron en contacto con ArgentinaForestal.com.

Por otra parte, también hubo coincidencia entre los viveristas consultados en remarcar de que “sí hay un cambio significativo en el mercado del interés en plantines de eucalipto”. Incluso, explicaron en varios casos que no “llegamos a cumplir con la demanda solicitada en algunas zonas”.

Más calidad

En el caso de Mikami Naritoski, propietario de un vivero instalado en Colonia Primavera, en Jardín América, logró colocar prácticamente el total de la producción de plantines de pino en bandeja.

A su vez, agregó que fue “muy baja” la venta de plantines a raíz desnuda, opción destinada a pequeños productores.

Asimismo, Naritoski explicó que la oferta disponible de pino y eucalipto en su vivero fue menor en comparación a la producida en años anteriores. “Igualmente, no perdemos las esperanzas de colocar este año, por lo menos, toda la producción que tenemos en plantines de pino en bandeja, ya que el productor mediano busca calidad, rendimiento, seguridad”.

Con respecto al eucalipto, el productor viverista aseveró que existe una mayor demanda de la oferta disponible. “Hemos colocado toda la oferta de plantines de eucaliptos que teníamos en el vivero”, recalcó.

Naritoski se preparó este año con una producción de 500 mil plantines de pino a raíz desnuda, quedando en la actualidad unos 150 mil plantines. Además de contar con otros 300 mil plantines de pinos en bandeja.

En eucalipto, la oferta de plantas fue de 80 mil plantines, colocándose toda la oferta en el mercado local.

Falta de incentivo

Para el viverista de Jardín América, el problema que se presenta está relacionado a una “falta de incentivo a los productores, ya que cada año se siente un receso mayor en el sector debido al importante atraso en la liberación de los fondos de los planes forestales que otorga la Ley 25.080”, dijo.

“En la zona, la actividad forestal no está atravesando un buen momento, ya que también al pequeño productor le influyen los costos. Sumado a esto, otro tema es que hoy el precio de la madera también ha caído en el mercado local, y todo esto no entusiasma a la inversión forestal”, opinó.

Escenario desalentador

En reiteradas oportunidades, desde la Asociación Forestal Mesopotámica (Afome) explicaron que “el pequeño y mediano productor no tiene recursos para aguantar los costos de forestar y esperar muchos años para obtener ganancias”.

Este sería el principal motivo por el cual el sector demanda de la intervención del Estado, promocionando la actividad a través de beneficios económicos no reintegrables o subsidio forestal.

En su oportunidad, desde la entidad realizaron un balance de la campaña 2010, que fue calificada como "el peor año forestal desde 2002" y las perspectivas en 2011 no eran muy alentadoras, según analizó el secretario de la Afome, Jorge Pujato.

"El escenario para el pequeño productor fue pésimo el año pasado, el peor año desde 2002. Desgraciadamente coincide con el primer año de la prórroga de la Ley 25.080 (Inversiones para Bosques Cultivados). Parece que nada se aprendió de casi diez años perdidos", dijo el profesional en la entrevista con ArgentinaForestal.com

"En el caso de los viveristas independientes, la situación se agravó debido a que empresas muy grandes, con viveros propios, no cumplieron con sus planes de forestación, y sobraron millones de plantines que volcaron al mercado o directamente los regalaron", graficó.

Para el dirigente de la Afome, entre las políticas necesarias para mejorar el desarrollo de los productores en la región, sería una prioridad que desde el gobierno nacional "paguen en tiempo y forma los incentivos de la Ley 25.080 a las nuevas plantaciones forestales y dejen de hacer anuncios grandilocuentes que luego no cumplen o no se cumplen".

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