Visto, oído y comentado en el H.C. Delirante

Muchos de vacaciones, aunque es difícil observar trabajo en el resto del año en el HCD. La agenda del 2030 y la agenda mediática, instalaciones afímeras. Bonifatti, Fernández Abdala y Claudia Rodríguez, encabezan el ranking del mejor alumno de Pulti. Cómo destruyeron todas las estadísticas de turismo y accidentología de tránsito. Las mentiras a mansalva
Hay ruidos en la línea de la sintonía fina. La orden es implacable. El S.I.M. no quiere dejar espacios vacíos, tampoco que nadie le robe la iniciativa. Pero en eso de fijar la agencia, ha demostrado caer en gruesos errores, aunque hay que reconocer que es intrépido y no es precisamente audacia lo que ahorra. Pero repasemos algunos datos, tan sólo dos por ahora: habló de que la agenda vieja estaba cerrada y que hay que fijar la del 2030. Una dosis de osadía ilimitada. Pero también dijo que el suyo era un gobierno decente, honesto y transparente.

¿Entonces se trata mala praxis política y administrativa? Cuando produce algún show de arenga política, emplaza a sus funcionarios a poner luces, asfaltar, multiplicar el turismo, bajar el índice de accidentes de tránsito etc. etc. Pero el inflador psicológico se va agotando y los reclamos van creciendo, las puntas se alejan.

La instalación mediática es el modelo. Cuando asumió Santiago Bonifatti (también conocido como Diego Buonanotte en el EMVIAL) el multimedios le dedicó tres páginas en las cuales explicaba sobre un material mágico para pavimentar, pero cada vez hay más baches. También dijo que en 72 horas a través de un sistema de call center se iba a dar respuesta a todos los reclamos de los vecinos, en los servicios urbanos.

Anuncios de los anuncios. La puesta en marcha de la pavimentación de 295 cuadras, fue reiteradamente difundida, pero siempre es lo mismo. El plan, la apertura de ofertas y el inicio de las obras a razón de una cuadra. También se habla de la continuidad de esa obra, en ese caso es la segunda cuadra. ¿Pero cuál es la posta? El intendente impulsa a su funcionario, a la sazón presidente de Acción Marplatense, a hacer anuncios y mantener las expectativas, para ilustrar a la pléyade de prensa oficialista.

El índice K en turismo. Las cifras que difunde el EMTUR son dignas de Guillermo Moreno, o bien responden a sus directivas. Parece que en invierno viene más gente que en verano, según los niveles de ocupación hotelera. Pulti dijo que en 2011/12 llegaron a nuestras costas más de 8.000.000 de turistas, sin comprobación ni demostración posible. También dijo que el turismo extranjero había aumentado el 30 %, en coincidencia con la largada del Dakar. En ese momento llegaron por unas horas los equipos logísticos de los 1.500 competidores. Son claros émulos de Beatriz Paglieri, la vocera de “Poronga” Moreno. Es decir una carrera de mentirosos.

Los sabihondos de tránsito. Cada vez que la ex patinadora Claudia Rodríguez (también inmersa en la cadena de anunciadores) hace los deberes en ese sentido, con datos imposibles de verificar. El gobierno de Pulti ha destruido la oficina de estadísticas de Accidentología de Tránsito y las mediciones del EMTUR, que con mucho rigor de funcionarios de carrera daban a conocer las esquinas con más accidentes, las avenidas más peligrosas, cantidad de víctimas fatales y heridos, la participación de autos, motos y vehículos de transporte público.

Pablo Fernández Abdala abdicó. Se sodomizó a Meyer y Crotto, sus superiores en Nación y Provincia, tocan todos en la misma orquesta para no desentonar. Mienten a mansalva, en muchas ocasiones no habría transporte posible para trasladar el número de turistas que indican las cifras que difunden. Por ejemplo en años anteriores se desglosaba, cuál era la ocupación en hoteles de tres, cuatro y cinco estrellas, de dónde provenían los turistas, discriminados por provincia, Grab Buenos Aires y Capital Federal. Cuál había sido el medio de transporte elegido, cuál era el gesto “per cápita” y todos aquellas cifras que se atenían a la verdad. Todo ha quedado desmantelado al mejor estilo Guillermo Moreno en el Indec, y lo más delicado es que también ahora se dedican a dibujar las estadísticas.

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