Fueron siete. La más importante, cuando en 2005 inauguró las obras de pavimentación del paso de Jama junto al presidente de Chile, Ricardo Lagos.
Entonces, el nombre de Kirchner era impronunciable, incluso para los dirigentes que aparecían por los medios haciendo campaña.
En Jujuy, el primer dirigente del PJ en adherir públicamente a su propuesta fue el palpaleño Rubén Daza y luego lo hizo Eduardo Fellner, quien entonces gobernaba la provincia. El jefe político jujeño le prestó un fuerte apoyo a la candidatura de Kirchner, quien en la provincia obtuvo un claro triunfo con el 41,14 por ciento de los votos.
Ya presidente, Kirchner volvió el 2 de agosto del 2003 para festejar la declaración de la Quebrada de Humahuaca como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En un discurso que tuvo como fondo los imponentes cerros quebradeños de Hornillos, sostuvo que “lo primero es lo primero, y de lo primero que tenemos que ocuparnos es de nuestros pobres, de nuestros desocupados, de nuestras hermanas y hermanos que necesitan la mano reparadora de la patria y del Estado”. Fue una visita con susto, ya que el helicóptero que lo llevaba al aeropuerto jujeño debió efectuar un aterrizaje de emergencia por un desperfecto técnico y todos sus ocupantes resultaron ilesos.
La segunda visita presidencial fue el 17 febrero de 2004. Kirchner encabezó en el barrio de Alto Comedero el lanzamiento oficial del Programa Federal de Emergencia Habitacional para desocupados nucleados en cooperativas. Durante la ceremonia, el presidente hizo subir al palco a la dirigente piquetera Milagro Sala, ante el descontento que trataron de disimular varios intendentes, que tenían tomadas sus municipalidades por militantes de la CTA.
El 6 de octubre 2004, Kirchner volvió a Alto Comedero para la entrega de las primeras viviendas construidas en el marco del Programa de Emergencia Habitacional. También estuvo en Perico donde le entregaron una placa de agradecimiento “por el esfuerzo realizado por el Gobierno nacional permitiendo que provincias como Jujuy sean priorizadas en la implementación de los planes de Emergencia Habitacional”.
Su visita más trascendente para Jujuy fue el 29 de septiembre del 2005, cuando junto al presidente chileno Ricardo Lagos, inauguró las obras de pavimentación del paso de Jama. Los trabajos, que venían sufriendo interrupciones por los avatares políticos y económicos del país, se pudieron concluir gracias a la decisión del presidente y a la constancia de las autoridades jujeñas. Durante esa ceremonia, Kirchner rompió el protocolo y al finalizar el acto saltó desde el escenario para abrazarse con los dirigentes y militantes de organizaciones sociales.
El 23 noviembre de 2006, Kirchner llegó a Jujuy para colocar la piedra basal del moderno edificio del Hospital de Niños. En un acto multitudinario, llamó a todos los argentinos a reflexionar sobre “la concentración de la riqueza, la distribución del ingreso, los procesos de inclusión social definitivos y sobre una sociedad más justa de una Argentina que consolide esa autonomía en la globalización”.
En el 2007, canceló su participación en un acto de campaña ante las fuertes peleas de grupos justicialistas que se disputaban su presencia en los palcos.
La última vez que estuvo en Jujuy fue el 18 de febrero de 2009, pocos meses antes de las elecciones parlamentarias. En su carácter de jefe del Partido Justicialista, presidió un acto en el Club Altos Hornos Zapla de Palpalá, donde dijo que “en estos años de gobierno fuimos recuperando todo aquello que se regaló en la Argentina. El país –sostuvo- empieza en Jujuy o por Tierra del Fuego, pero queremos que se den cuenta los hermanos de Capital Federal, que sirve construir una Argentina que nos contenga a todos”. También habló sobre su esposa: “quiero que sepan que en la Rosada hay una mujer del interior, del sur, para hacer la Patria que todos queremos”.



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