De visitas y falta de agua

El anuncio de un posible arribo de la presidenta Cristina Fernández a esta localidad –con la excusa de inaugurar un edificio cultural– ha motivado a un amplio espectro político, que saca conjeturas optimistas y devastadoras con elementos muy subjetivos.
Es que la ansiedad por un hecho, que aún no puede confirmarse de pleno, también ha tocado de cerca al gobierno provincial. Es así que el gobernador Jorge Sapag –en la última visita por el aniversario local– prometió “estar presente” dentro de los gastos por 4 millones de pesos que llevó la Casa del Bicentenario.

Si bien anunció que sólo aportará unos 100 mil pesos para mobiliario, sabe de alguna manera que no puede estar ausente en forma institucional si la Presidenta viene a inaugurar una obra. ¿Hubiera tenido la misma actitud en caso de no contar con una visita presidencial? Es difícil de saber.

Desde que el intendente Javier Bertoldi disparó algunas opiniones que causaron molestias dentro del gobierno central, parece que algunas cosas han cambiado: Vialidad Provincial comenzó a desmalezar y limpiar las banquinas de la Ruta Provincial 7, dentro del ejido de Centenario.

Pasados por agua

Además, como otro aspecto más relevante, la empresa que tiene a cargo la ampliación de la planta de agua (donde se gastaron más de 15 millones de pesos) aceleró las obras de manera impactante. Empezó a construir una defensa contra el sistema de captación en el muelle del río Neuquén, algo que no estaba previsto.

Bertoldi puso en duda que esa obra en cuestión –fiscalizada por el EPAS– funcione de acuerdo al proyecto inicial, ya que el Municipio no tuvo intervención en el proceso licitatorio ni en el devenir de los trabajos. Sólo firmó la entrega en etapas de la obra.

Por algunos detalles extraoficiales a los que pudo acceder este diario, hace dos meses hubo una fuerte discusión entre Bertoldi, los ingenieros del EPAS y el propio Víctor Marecos. “Arréglenme esto, porque yo soy el intendente, es a mí a quien me van a querer incendiar en el verano”, habría dicho el jefe comunal.

Sucedió que se encontraron filtraciones debajo de la planta y problemas en el tiempo de procesado del agua y en el sistema de filtrado. Esto derivó en que la cantidad de agua tratada no sería la esperada.

Pero desde hace unas semanas el Municipio comenzó con una serie de arreglos internos en la vieja planta, para poder sortear este desperfecto.

La demanda de agua es incesante en la ciudad debido al crecimiento en el sector de la meseta. Se habla del nexo II del canal Mari Menuco con fondos de los bonos Ticafo, que recién se colocarán el año que viene. A este ritmo, Centenario podría pasar éste y otro verano más con problemas.

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