La Presidenta de la Nación estuvo en la región para los festejos por el centenario del dique Ballester y fue acompañada muy de cerca por los gobernadores Jorge Sapag y Miguel Saiz.
Si bien, como es su costumbre, en el discurso la Presidenta defendió el modelo de gestión kirchnerista, también hizo algunos anuncios para la provincia entre los que se destacó la construcción del puente sobre el río Curi Leuvú en la Ruta 43 que une Chos Malal con el departamento Minas y la llegada de fondos para infraestructura agropecuaria a través del Prosap.
Lo cierto es que pese a estos anuncios Cristina aprovechó el acto para hacer política y nuevamente estuvo muy cerca a los gobernadores de Neuquén y Río Negro, Jorge Sapag y Miguel Saiz, quienes cada día que pasa se muestran más alineados al gobierno nacional.
De hecho, el miércoles el senador neuquino del Movimiento Popular Neuquino Horacio Lores no dio quórum en el Congreso para que se trate el proyecto de la oposición nacional que pretende que se coparticipe a las provincias el 100 por ciento del impuesto al cheque. Una señal más de este vínculo tan estrecho entre Provincia y Nación.
En este contexto, en sectores del gobierno de Sapag esperaban de Cristina alguna definición firme sobre la concreción de la obra de Chihuido I, que hoy por hoy está sujeta a los recursos que pueda aportar el Ejecutivo central, tal como afirmó semanas atrás el propio Sapag al supeditar el proyecto al Fondo del Bicentenario.
Sin embargo, la Presidenta mencionó a la obra sin dar detalles. Esta situación generó cierto malestar en varios integrantes de primeras y segundas líneas del gabinete provincial. Pese a esta disconformidad, en la carpa chica del Ejecutivo descuentan que en las próximas semanas se realizará la preadjudicación de la obra. El gobierno neuquino centró su estrategia a esta obra que oficiaría de bisagra en el desarrollo de la zona centro especialmente durante el tiempo que dure su construcción, amén de la regulación del río, y que la presa pasará a ser provincial una vez que finalice la concesión.
El PJ
En el plano político local, más precisamente dentro del Partido Justicialista, el que ganó terreno en esta visita fue el intendente de Centenario, Javier Bertoldi, quien estuvo al lado de la mandataria nacional en todo momento.
El jefe comunal tiene el desafío de derrotar al titular del Centro de Empleados de Comercio, Sergio Rodríguez, en las elecciones en las que se renovará la conducción del partido, hoy en manos del sector que responde al secretario general de la Presidencia de la Nación, Oscar Parrilli, quien ya le levantó la mano a Bertoldi para que sea su candidato en Neuquén. La disputa será dura porque Rodríguez tiene el apoyo de la CGT nacional, que en la primera semana de este mes realizó una demostración de fuerza en Neuquén con la presencia de Hugo Moyano.
El MPN
En tanto, en el Movimiento Popular Neuquino continuaron las negociaciones en busca de alcanzar consensos para las elecciones partidarias que se desarrollarán en la segunda quincena de abril o primera de mayo.
El escenario está planteado: la intendenta de San Martín de los Andes, Luz Sapag, será postulante a presidente y no negociará ese cargo, aunque está dispuesta a realizar acuerdos con otros sectores, como por ejemplo el petrolero.
En tanto, el sapagismo trabaja en pos del consenso y ya hubo varias reuniones entre intendentes y dirigentes, de las que también participó el ex gobernador Jorge Sobisch.
El que también pretende ser candidato y está cada vez más lejos de generar alianzas políticas es el diputado nacional José Brillo, quien no está de acuerdo con los mecanismos en los que se desarrolla este proceso.
A priori, serían tres sectores que competirían, aunque aún es aventurado decirlo a ciencia cierta porque, además de que todavía pueden darse nuevos acercamientos, también hay dirigentes de menor peso e inexistente capital electoral que han manifestado su intención de participar en estos comicios.
La UCR
En el radicalismo, la situación todavía es bastante difusa. Las diferencias entre el intendente de la ciudad de Neuquén, Martín Farizano, y su antecesor y ex compañero de ruta, Horacio Quiroga, son cada vez más elocuentes, aunque en ambos casos no se hacen críticas desmesuradas, al menos, en forma pública y entre ellos. Donde sí abundan los cruces (con munición gruesa) es en el ring que dibujan sus colaboradores. De hecho, esta semana se profundizaron, en relación a la expulsión de dos históricos dirigentes del partido.
A Farizano le molesta mucho cuando le preguntan por esas diferencias y dice que sólo está preocupado por gobernar y que con ese objetivo es que, por ejemplo, tiene afinidad con Nación, todo lo contrario a Quiroga. Ayer, en Picún Leufú, concordaron en apoyar al candidato que presentará la Unión cívica Radical para las elecciones de intendente. Esta fue una localidad en que el partido de Irigoyen supo ocupar la intendencia.






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