Tras el posicionamiento de Farizano en la UCR, se puso en carrera a Parrilli. Se aceleró el debate en la oposición al partido provincial con la vista puesta en las elecciones del 2011.
Cuando todavía se escuchaban los festejos de los seguidores del intendente capitalino Martín Farizano por el triunfo en la interna radical frente al diputado nacional Horacio Quiroga, el por entonces presidente electo del peronismo neuquino, Javier Bertoldi, aclaró que su partido tendría candidato. Y en el acto de asunción del viernes, ante el propio Kirchner y la plana máxima local del PJ, afirmó que el secretario general de la Presidencia de la Nación, Oscar Parrilli, será el postulante a la Gobernación. El mensaje tiene un claro destinatario que es Farizano. Se había planteado que, al ganarle la interna a Quiroga, sería automáticamente el aspirante de la oposición provincial.
La idea del peronismo es que, de una forma u otra, haya una discusión (“si se puede evitar las urnas, mejor”, aseguró un dirigente de peso) sobre cómo será el proceso dentro de los sectores contrarios al Movimiento Popular Neuquino para definir los espacios de un futuro frente.
En Neuquén, en los últimos años, radicales y peronistas han confluido en un mismo proyecto que tenía sustento en su respaldo a las políticas del gobierno nacional. Esta vez no debería ser la excepción (siempre y cuando el sector de Farizano pueda alzarse con la conducción partidaria, hoy en manos del quiroguismo), pero tendrá que existir una negociación sobre quién irá por el sillón de Roca y Rioja y quién buscará quedarse con la Municipalidad de la ciudad capital. Allí aparece en juego el UNE, socio de Farizano en la coalición municipal. Es una fija que este nuevo partido provincial pugnará por ser la cabeza en alguna de las contiendas por los cargos ejecutivos y no será fácil convencer a sus dirigentes de que se encolumnen detrás de las dos fuerzas nacionales.
Se vendrán tiempos de negociaciones dentro de la oposición neuquina si es que se pretende armar una construcción en la que esté la mayoría de los sectores que no están de acuerdo con el MPN. Y fundamentalmente tendrá que alcanzar este objetivo con la menor cantidad de heridos posibles en el camino porque el que no sea de la partida dividirá la oposición y eso es lo que se quiere evitar para imponerse al partido de gobierno.
¿A quién apoyarán?
Si bien la resolución de este cuadro de situación será clave para el proceso electoral que culminará en 2011, habrá otro contexto que se dará en forma paralela y que tendrá, como mínimo, el mismo grado de incidencia. ¿A quién apoyará el matrimonio Kirchner en Neuquén? El actual gobernador Jorge Sapag ha dicho que pretende ser reelecto y ya dio muestras de su cercanía con los K.
Previo al acto en el Parque Central, el mandamás del PJ nacional y actual secretario general de la Unasur encabezó un almuerzo con empresarios de la región en el Espacio Duam. El lugar también estuvo plagado de funcionarios nacionales, provinciales y municipales. Como es ya una costumbre, se lo vio muy cercano al gobernador Jorge Sapag, no sólo en el espacio físico sino también en cuanto a lo discursivo e ideológico. Lo mismo ocurrió con Farizano.
Ahora, ¿qué pasará entonces el año que viene cuando se avecine la recta final por la Gobernación? ¿Se la jugará Kirchner por alguno de los candidatos o se aislará de la competencia neuquina? ¿La conducción peronista posiciona a Parrilli como una forma de presionar para una futura negociación de cargos?
Por el momento, el matrimonio K le ha dado a todos los involucrados gestos de respaldo, en mayor o menor medida. Para Sapag la confirmación de que se construirá la represa de Chihuido fue un espaldarazo notable. Esa obra es vital para la provincia y el gobernador la podrá mostrar como el logro más importante de su gestión. “Es una obra que te gana elecciones”, se le escuchó decir a un funcionario provincial.
Por su parte, el hecho de que Farizano haya sido recibido por Kirchner dos días después de triunfar la interna también es una señal de acompañamiento al jefe comunal de la ciudad más importante de la Patagonia. Y qué decir con Parrilli que es uno de los pocos funcionarios de las primeras líneas que ha perdurado en sus funciones durante los dos mandatos K.
En Río Negro en 2007 se produjo una situación similar cuando el gobierno nacional tenía muy buenas migas con el candidato oficialista y el opositor. En una cena entre allegados, Kirchner aseguró: “Yo apoyo a Miguel”, nombre de pila de los dos contrincantes en esa ocasión (el gobernador Saiz y el legislador nacional Pichetto). Lo cierto fue que no se jugó abiertamente, aunque algunos afirman que hacia adentro le dio un poco más de respaldo a Saiz. “Por eso ganó”, dicen.




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