Aunque todos la apoyan, dirigentes delasotistas y schiarettistas discutieron en torno a realizar o no una silbatina en la seccional Undécima que coincida con la llegada de Riutort. Aseguran que el delasotismo se opuso a la rechifla.
En este caso concreto, un dirigente delasotista afirmó que hubo una áspera discusión entre dirigentes que responden al sector del gobernador electo y los “schiarettistas”, quienes habrían acordado una silbatina cuando aparezca Olga Riutort, que movilizará al acto que tendrá lugar en la seccional Undécima.
Los recelos vienen del acto del mes pasado en Morteros (en realidad vienen de mucho más atrás) cuando Cristina Fernández de Kirchner recibió en un “aparte” a Riutort, un gesto político que no pasó inadvertido para nadie si se tiene en cuenta que en el lugar estaban los gobernadores en ejercicio Schiaretti y el electo, De la Sota.
Y aunque ambos compartieron la tribuna con la presidenta, el trato fue “institucional” (es decir bastante indiferente). Sin embargo, De la Sota desde su pedestal de gobernador electo, con cuatro años por delante de gobierno, sobrevuela desde la distancia la pelea en el peronismo capitalino, donde el candidato de Juan Schiaretti, Héctor Campana acompañado por Alejandra Vigo de Schiaretti, vieron escurrirse la intendencia debido a la candidatura de Riutort, que no sólo le sacó votos peronistas, sino que los condenó a un incómodo tercer lugar.
El respaldo de sectores kirchneristas a la candidatura de Riutort, sumados al 27% que obtuvo en Capital, contribuyeron a que la Presidenta tuviera el gesto de deferencia en Morteros que incluyó de manera indiscutible a la ex jefe del PJ de la Capital en el núcleo de confianza de la Casa Rosada.
De esta manera, sectores schiarettistas, aún con la sangre en el ojo por la derrota, podría buscar algún desahogo en una silbatina que exprese su resentimiento hacia Riutort -y que esta acción quede impregnada en los oídos de Cristina- aunque más no sea para que tome nota.
El delasotismo, más contemporizador, aún debe dar explicaciones, pero en principio no adhirió a esta idea de la rechifla. No obstante, todavía están flotando en el aire las palabras de Schiaretti cuando dijo que “Olga no fue candidata porque no quiso De la Sota”.





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