Una visión sobre la futura reforma y unificación de los Códigos Civil y Comercial

Temas que generarán mucha polémica, como alquiler de vientres, eliminación de la figura de adulterio, fertilización asistida, contratos prenupciales, divorcio exprés, régimen de adopciones y otros temas conflictivos más, se introducirán en el proyecto de reforma y unificación de los códigos Civil y Comercial.
El presidente del Colegio de Abogados, Carlos Avalle, señaló que más allá del proyecto que están preparando juristas de renombre y que fue recientemente anunciado por la Presidenta Cristina Fernández, “hay que escuchar, al menos, a todas las voces especializadas”.

Para el abogado y ex concejal Jorge Meza, “la reforma, siendo basal para la sociedad, debió motivar un previo amplio debate, y no un proyecto ya realizado que será presentado en los próximos días”.

Temas sensibles

“Habría que recurrir a los viejos principios de razonabilidad y oportunidad. Desde el Colegio, como no contamos con el proyecto completo, no hemos podido pasarlo por una comisión académica para analizarlo, pero personalmente estimo que es razonable que intente unificarse a los Códigos Civil y Comercial, un proyecto que data de varios años y ha tenido intentos fallidos en el Congreso de la Nación”, recordó Carlos Avalle, presidente del Colegio de Abogados de Junín.

Según opinó, “hoy ambas ramas del Derecho se han mezclado de tal manera, que tener dos Códigos diferentes no se justificaría. Incluso hay materias en las que no hay diferencias, como podría ser el tema contratos”.

“Sobre si es el momento para la reforma, ésta es la pregunta a responder. Tal vez no es una opinión jurídica, sino que pasa al plano político responder si estamos ante la oportunidad correspondiente para sancionar, sobre todo cuando se tocan temas sensibles y que no han tenido cabida en nuestro Derecho Positivo hasta el día de hoy”, agregó.

Avalle dijo que “cambios en el régimen de adopción, alquiler de vientres con un amparo normativo, el divorcio exprés, son cuestiones que van a generar un sinfín de discusiones porque tocan temas que exceden lo que podría ser la actuación administrativa. Siempre se ha recurrido por ejemplo que el divorcio tenga un viso de tipo judicial, por cuestiones que deben ser contempladas y revisadas por alguien preparado para eso”.

“En el caso de este proyecto, si se cumplen los requisitos que seguramente se preverán, se podría concurrir al Registro Civil y hacer el divorcio. Muchas veces, habría que dividir el divorcio contencioso del otro de mutuo acuerdo, que termina siendo un trámite cuasi-administrativo, pero siempre hay un juez detrás que está revisando cuestiones como la tenencia de hijos, régimen de visita, el derecho de recibir la cuota alimentaria, así que excede una repartición administrativa”, diferenció.

Por último, el profesional destacó que “en temas tan sensibles y de tanta importancia, con incidencia hasta en lo religioso, creo que habría que escuchar a todas las partes, y en esto está trabajando la Federación Argentina de Colegios de Abogados, a la que estamos adheridos”.

“Este proyecto pueden ser ideas de quienes trabajaron en él, pero creo que hay que escuchar al menos, a todas las voces especializadas”, remarcó.

Por su parte, el abogado Jorge Meza comenzó analizando que “el error de la señora Presidenta está en lanzar este tipo de anuncios dentro de un discurso comprensivo de otras cuestiones inherentes al Estado, que duró más de tres horas”.

“La importancia, la trascendencia que tiene una virtual reforma del Código Civil, y en segundo lugar, su fusión con el Código Comercial, merecería un amplísimo debate”, agregó.

El profesional subrayó que “la tendencia de las legislaciones modernas está en la unificación, así que sería seguida por Argentina. Además, es cierto que se debe reformar el Código Civil, que tiene su texto originario de 1868, con una única reforma parcial importante en 1968. El transcurso de casi medio siglo hace necesario adaptar la herramienta jurídica a los tiempos que corren”.

Sobre la tarea de la reforma, Meza indicó que “no se va a nombrar una comisión para analizar, sino que en febrero del año pasado ya se creó una con miembros de la Corte Suprema, a la que se agregó una ex jueza de la Corte de Mendoza, o sea juristas de jerarquía, con antecedentes probados, que han abordado estos temas en múltiples congresos, libros y artículos. Se ha apelado a la primera línea del pensamiento jurídico argentino, lo cual implica casi una sorpresa dentro de este modelo de gobierno que generalmente tiende a la interpretación de las leyes en beneficio propio”.

“A esta comisión se le dio un año para elaborar el proyecto, así que ya debemos estar en puerta para su presentación. Nos encontraremos con un modelo pre-armado, sin demasiada discusión previa, porque el anuncio de la Presidenta y el plazo que se le dio son indicativos de que prontamente estará listo el modelo de unificación en el Congreso”, opinó.

Conflicto y solución

A la vez, Meza precisó que “ni siquiera quienes estamos en el mundo del Derecho conocemos cuál es la respuesta que se le da a estos temas sensibles en el proyecto”.

“Toda legislación se inserta dentro de un conflicto de intereses. Una persona se casa, otra se divorcia; una cobra, otra paga... siempre hay un conflicto, así que la solución debe tender a que prepondere la justicia”, destacó.

El abogado observó que “en estos temas estamos hablando de que la legislación debe abordar el avance tecnológico y científico y la modificación de la sociedad de los últimos 50 años. Por ejemplo, hablamos de una tendencia clara de no centrar el Derecho de Familia en el matrimonio, lo cual merece un debate en la sociedad; al igual que facilitar el divorcio como un trámite administrativo o la legislación para reglamentar la fertilización in vitro, con temas como el congelamiento de embriones o el alquiler de vientres”.

“La reforma, siendo basal para la sociedad, debió motivar un previo amplio debate, y no un proyecto ya realizado que será presentado en los próximos días”, señaló.

Otros temas

A la vez, Meza dijo que “hay otras cosas como la protección del derecho del consumidor, el tema ambiental, los derechos colectivos, incorporados a la Constitución que no están homogeneizados por la legislación civil-comercial”.

“También hubo una modificación de los contratos tradicionales de consumo, y tenemos un Código de protección al consumidor paralelo al Código Civil”, agregó.

“En conclusión, hablamos de una reforma que traerá un nuevo Derecho civil y comercial en la Argentina, no sólo en materia de familia sino de contratos, derechos reales, sucesiones y responsabilidad civil. Un día nos encontraremos con que la legislación madre será totalmente diferente a la que había, en muchos aspectos, y que debió merecer un debate previo que no ha existido”, finalizó el abogado.

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