Virtual "guerra de trincheras" en el Senado

En un escenario de mayorías volátiles, el oficialismo y la oposición deberán armar estrategias distintas ante cada proyecto
Oficialismo y oposición se enfrentan a una virtual "guerra de trincheras" en un Senado en el que la paridad de fuerzas y la volatilidad de los votos obligarán a ambos sectores a realizar, ante cada sesión, un minucioso trabajo político para poder asegurarse la mayoría que les permita avanzar con sus propuestas.

Así quedó demostrado en la última sesión, en la que el conglomerado opositor alcanzó una mayoría circunstancial de 39 votos gracias al aporte de un senador oficialista, Luis Viana (Misiones), y de un aliado, Horacio Lores (MPN), para aprobar la normalización del Indec.

"Esto demuestra que en el Senado es [una cuestión de] ley por ley", afirmó, resignado, el jefe de la bancada kirchnerista, Miguel Pichetto (Río Negro), para explicar la derrota.

La idea es compartida en el arco no oficialista, donde se empieza a sentir la presión de tener que aprobar, en un escenario de mayorías volátiles, los proyectos que la oposición impulsa en Diputados.

"Está bien que en Diputados quieran dar buenas noticias, pero tienen que tener en cuenta que en el Senado no tenemos mayoría", respondió el jefe de la bancada radical, Gerardo Morales (Jujuy), ante una consulta de LA NACION sobre la situación numérica que registra la oposición en la Cámara alta.

En otras palabras, el senador radical admitió la posibilidad de que varios de los temas que los bloques opositores de la Cámara de Diputados ubicaron como prioridad de su agenda puedan fracasar o estancarse en el Senado.

En esta situación se encuentran proyectos como las modificaciones de las leyes de trámite legislativo, que reglamentan el control de los decretos de necesidad y urgencia (DNU), y de conformación del Consejo de la Magistratura, y la eliminación de los superpoderes presupuestarios.

Estas iniciativas han tenido un lento avance en el Senado. Así, recién el martes último obtuvo dictamen la reglamentación de los DNU que Diputados había aprobado el 21 de abril. El debate de los otros dos proyectos no tiene aún una estrategia definida.

Pero el problema para la oposición en la Cámara alta no pasa por las comisiones (en todas tiene una cómoda mayoría), sino por su debate y aprobación en el recinto.

Es en ese momento donde entran a tallar la presión del Poder Ejecutivo y los repentinos giros de senadores no oficialistas que terminaron frustrando a la oposición cada vez que quiso avanzar con temas que son rechazados por la Casa Rosada.

"Creo que una posibilidad es impulsar temas institucionales, porque en los económicos el oficialismo cierra filas y el Gobierno presiona a las provincias", opinó la peronista disidente Sonia Escudero (Salta).

Una de las iniciativas emblemáticas de la oposición que podrían naufragar en el Senado es el establecimiento de la jubilación mínima en el 82% del salario mínimo vital y móvil.

El proyecto comenzará a debatirse en Diputados, pero tarde o temprano pasará al Senado, donde, por el momento, la oposición no tendría los votos para sancionarlo. "Algún día vamos a tener que llevarlo al recinto, haya o no número", afirmó Morales cuando se le plantearon las dificultades que encontrará para sancionar esa iniciativa. "Todo depende de la presión social que se pueda ejercer en las provincias", agregó Escudero, reconociendo que ésa sería la llave que tendría la oposición para avanzar con proyectos que, como el 82% móvil, son rechazados por el oficialismo y sus aliados y que no cuentan con unidad en la oposición.

El kirchnerismo, en tanto, tampoco tiene una tarea sencilla. Los 39 votos que obtuvo la normalización del Indec volvieron a desnudar las grietas que entre sus senadores y aliados generan algunas políticas del Poder Ejecutivo. A esto deben sumarse las peleas comarcales que amenazan con desgajar más aún un bloque que, hace diez días, perdió a la formoseña Adriana Bortolozzi.

Hasta el momento, la estrategia kirchnerista ha sido defensiva. Pero en septiembre ingresará en Diputados el presupuesto nacional, un proyecto que obligará al oficialismo a tomar la iniciativa.

Pichetto sabe que lo espera un importante desafío, pero apela a la paciencia. "Habrá que ver cuando llegue; lo que es seguro es que vamos a tener que trabajar para aprobarlo", admitió.

MAPA LEGISLATIVO

* Sin mayorías. Los cambios de votos opositores y las deserciones oficialistas han convertido al Senado en un escenario donde todo puede ocurrir.

* "Ley a ley." Así será el armado de las estrategias para el oficialismo, admitió el jefe de la bancada, Miguel Pichetto. La oposición coincide con ese pronóstico.

* Bajo presión. El jefe del bloque radical, Gerardo Morales, les pidió a los diputados de la oposición que tuvieran en cuenta que en el Senado nadie tiene mayoría.

* Agenda complicada. La oposición tiene la difícil tarea de sancionar las modificaciones del Consejo de la Magistratura y de los DNU, y la eliminación de los superpoderes.

* Pasar a la ofensiva. El oficialismo, hasta ahora, juega a restar quórum, pero deberá tomar la iniciativa cuando tenga que discutir sobre el presupuesto 2011 y el futuro nuevo presidente del BCRA.

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