Según las auditorías realizadas por la Secretaría de Ambiente de la Provincia, el enterramiento “no cumple con los requisitos mínimos y necesarios de gestión de los residuos sólidos urbanos”
Las mismas arrojaron un resultado contundente: el vertedero controlado de la ciudad de Villa María “no cumple con los requisitos mínimos y necesarios de gestión de los residuos”.
En palabras del propio titular de la cartera, Raúl Costa, “hay un grado de deterioro muy grande del lugar”.
A partir del 1º de junio, momento cuando la firma norteamericana se hizo cargo del servicio bajo las mismas condiciones operativas de la Empresa Modelo de Reciclado (Emre), las “recomendaciones” de Ambiente crecieron considerablemente, al punto que se observaron inconvenientes que antes no existían. Por ejemplo, los residuos patógenos se encontraron sueltos en el predio sin ningún tipo de tratamiento.
La auditoría de mayo (la última realizada bajo la concesión de la empresa Emre) solamente tenía cuatro “recomendaciones”, en junio aumentaron a ocho y en julio llegaron a trece, es decir que se triplicó la necesidad de adecuaciones.
“Para evitar cualquier manipulación política de la basura, nos quisimos manejar técnicamente y con datos objetivos. De mayo a junio se evidenciaron falencias nuevas que fueron notificadas al Municipio, en julio volvimos para analizar qué pasó y no sólo que no se cumplieron con las recomendaciones, sino que se agregaron más”, comentó Costa.
Entre ellas figuran sugerencias como reducir el frente de trabajo (rondaría en los 200 metros, cuando en ciudades como Córdoba se utilizan apenas 100); garantizar la cobertura periódica con tierra de los residuos dispuestos en la fosa de disposición común; extracción y tratamiento de líquidos lixiviados (aquellos que produce la propia basura); control de plagas y animales sueltos; extensión del alambrado olímpico a todo el perímetro; y además se asegura que con el estado actual de la celda de operación, la vida útil de la misma será muy reducida, y “debiera preverse la construcción de una nueva”.
“Lo peorcito de la provincia”
Costa definió el basural local como “de lo peorcito que existe en la provincia” y no dudó en señalar que si se trazara una comparación con ciudades como Córdoba y Río Cuarto, e incluso con localidades más pequeñas, “se demostraría igualmente que el tratamiento de Villa María es altamente deficitario”.
En la notificación que recibieron la Municipalidad e Innviron tras las auditorías efectuadas el lunes 19 de julio, se les advirtió que en caso de persistir el agravamiento de la situación del predio “se llevarán adelante todas las acciones para lograr el cese del peligro”, es decir, comenzarían a librarse sanciones que incluso podrían llegar hasta la clausura del lugar. Aun cuando el vicepresidente de la firma aseguró que se está trabajando mejor de lo que lo hacía Emre, al ser consultado por la acumulación de basura en el predio.
“Si esas falencias no se cubren, vamos a tomar medidas más graves, que pueden llegar a la clausura, aunque esperamos que se corrijan antes”, manifestó Costa.
De hecho, en las notificaciones se detalla un plan de acción que busca retomar un funcionamiento adecuado en la gestión de residuos, estableciendo plazos y condiciones para evitar justamente las sanciones.
En lo inmediato
De forma “inmediata”, se deben ejecutar los siguientes trabajos: reducir el frente de trabajo, garantizar la cobertura periódica en la fosa de disposición final, mejoramiento de la operación de la celda, tratamiento de residuos patógenos, entre otros.
Mientras que en un plazo de 10 días se “recomendó” realizar controles de plagas y sacar los animales sueltos, constitución de un domicilio legal y cumplir con el monitoreo de acuerdo a los términos de referencia que fija la Secretaría.
En término de 30 días, se deberá extender el alambrado olímpico y controlar el ingreso de básculas. Finalmente, y de manera inmediata y permanente, la Municipalidad debe controlar periódicamente el funcionamiento del relleno sanitario.
Costa recalca que la ciudad capital no es un ejemplo en cuanto al tratamiento; sin embargo, reconoce que “tapa todos los días los residuos. Acá pasan semanas enteras sin taparse”.
Con ese panorama, la acumulación de basura, tal como explica el funcionario, genera contaminación: “El lixiviado es el líquido que cae de la basura, un tratamiento correcto supone que además de compactar la basura y tratarla antes de llevarla a la disposición final, lo saque. La pileta que debiera estar vacía está llena con agua de lluvia, eso se va a las napas”.
Luego amplió que las consecuencias ambientales de la manera en que se está manejando la basura son: “Contaminación de las napas, transmisión de enfermedades a través de los roedores, aves y perros, y al aire ni hablar porque no se tapa con tierra”.
Uno de los puntos más cuestionados es que la empresa dice tener muchas plantas en funcionamiento; sin embargo, no demostró la existencia de ninguna. Cuando se le pregunta a Costa si él cuenta con esa información menea la cabeza y suelta: “No tenemos una dirección exacta. En lo escrito no la hay”.
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