Encontró el arma en la habitación del abuelo mientras se divertía con sus hermanos de 7 y 9 años. Según la policía sería la victima quien gatilló.
El hecho ocurrió ayer a la tarde cuando el chico junto a dos hermanos, uno de 7 años y otro de 9, fueron a visitar a su abuelo. Una vez que ingresaron a la propiedad, observaron que no había nadie. “Los familiares del herido estaban en una fiesta que se realizaba en Papagayos”, informó el encargado del destacamento Nº 32 de Villa del Carmen, oficial principal Marcelo Argüello.
Según los investigadores, la casa había quedado con pocas mediadas de seguridad, por lo que los chicos entraron al dormitorio del abuelo y empezaron a revisarla. Debajo de un colchón encontraron un arma que el propietario había escondido para evitar algún inconveniente. Pero el menor comenzó a manipularla y accionó el gatillo. El disparo se incrustó en el costado derecho de la nariz.
Por la complejidad de la lesión fue derivado en ambulancia al Hospital San Luis. Ingresó con una herida de bala que le rompió los huesos de la nariz. “El nene está bien, porque el proyectil no sufrió daño cerebral ni afectó algún órgano vital”, informó la directora administrativa del Hospital San Luis Karime Raed.
La bala está alojada a la altura de la primera vértebra cervical en un lugar que no le provoca lesiones. “Por ahora, los profesionales no van a extraer el proyectil, porque es peligro hacerle una cirugía”, explicó Raed. “Con el transcurso de las horas van a ver cómo evoluciona el paciente y si la bala cambia de posición”, refirió.
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