Por vigésimo año consecutivo, la ONU votó contra el embargo a Cuba

La Asamblea General de la ONU pidió por vigésima vez consecutiva el levantamiento del embargo comercial de Estados Unidos contra Cuba, mientras que La Habana desestimó como fraudulentas las medidas de Washington para aliviar algunas restricciones.

Como en años anteriores, la resolución fue aprobada abrumadoramente por 186 votos a favor, incluyendo el de algunas naciones aliadas de Washington.

Sólo Israel, que depende en gran medida del respaldo de Estados Unidos en Oriente Medio, se opuso junto a Washington a la resolución no vinculante; mientras que los pequeños estados del Pacífico como las Islas Marshall, Micronesia y Palaos se abstuvieron.

En enero, el presidente Barack Obama tomó algunas medidas de flexibilización como la eliminación de las restricciones de viajes a la isla y el envío de remesas a Cuba.

El mes pasado dijo que estaba listo para un cambio de política hacia la isla de Gobierno comunista, pero que aún esperaba signos desde La Habana como la liberación de presos políticos y garantías de respeto a los derechos humanos.

Pero no ha levantado el embargo comercial vigente desde hace 49 años y analistas no ven chance de que lo haga en este Gobierno mientras está campaña por su reelección. Muchos exiliados cubanos anticomunistas viven en estados claves electoralmente como Florida.

Al presentar la resolución, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, dijo que Washington no ha relajado su política hacia la isla e insistió en que embargo es un "bloqueo" que causó pérdidas al país por un valor de 975.000 millones de dólares hasta diciembre del 2010.

"A pesar de la falsa imagen de flexibilidad que pretende trasladar el actual Gobierno de los Estados Unidos, el bloqueo y las sanciones permanecen intactos, en completa aplicación y se ha acentuado en los años más recientes su carácter extraterritorial", destacó Rodríguez.

El canciller cubano, cuyo discurso ante la Asamblea General de la ONU fue recibido con un prolongado aplauso, dijo en alusión a Obama que "su postura es vieja, repetitiva, anclada en el pasado".

"Lo que el Gobierno de Estados Unidos quiere que cambie, no va a cambiar", señaló. "Estados Unidos nunca ha ocultado que su objetivo es derrocar al Gobierno revolucionario de Cuba y destruir el orden constitucional que el pueblo soberanamente defiende", dijo.

Cuba y Estados Unidos son enemigos políticos desde poco después de la revolución liderada por Fidel Castro en 1959 y un tímido acercamiento con la llegada de Obama al poder tocó fondo con el encarcelamiento del contratista Alan Gross, condenado a 15 años de cárcel por delitos contra la seguridad del Estado.

El Gobierno cubano ha insistido en que mantiene sus compromisos para normalizar las relaciones con Estados Unidos, pero que Washington no ha respondido a sus esfuerzos de cooperación en la lucha contra el narcotráfico, terrorismo y desastres naturales.

"Como rasgo distintivo del período del presidente Obama se refuerza la persecución a las transacciones financieras cubanas en todo el mundo", precisó Rodríguez.

El representante de Estados Unidos Ronald Godard describió la resolución como un "ejercicio sin sentido (...) diseñado para confundir y ocultar" y afirmó que su país tenía el "derecho soberano (...) a determinar sus políticas bilaterales".

El embargo "no era una preocupación apropiada de esta Asamblea", dijo Godard. El objetivo de la política de Estados Unidos es "fomentar un entorno más abierto en Cuba, un mayor respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales", agregó.

Y señaló que Estados Unidos había autorizado 3.500 millones de dólares en las ventas de alimentos a la isla en el 2010, incluyendo 361,7 millones en productos agrícolas.

Godard pidió la liberación "incondicional" del contratista Gross, sentenciado en Cuba por acusaciones de distribuir ilegalmente equipos de comunicación satelital y ayudar a conectarse a internet a grupos judíos en la isla.

La Unión Europea votó a favor de la resolución. Hablando en nombre del bloque europeo, el embajador polaco Witold Sobkow dijo que el embargo "contribuye a los problemas económicos de Cuba, afectando negativamente el nivel de vida del pueblo cubano". Su levantamiento "facilitará la apertura de la economía en beneficio del pueblo cubano", destacó.

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