Militantes kirchneristas ya instalaron banderas frente al centro de salud de Pilar
Después de celebrar la llegada del año nuevo en la ciudad de El Calafate junto a sus familiares más íntimos, la presidenta Cristina Fernández regresó ayer a Buenos Aires para ordenar las últimas disposiciones antes de someterse mañana a una operación por un cáncer de tiroides, en el Hospital Austral. Las inmediaciones del centro de salud ubicado en la localidad bonaerense de Pilar, comenzaron a poblarse ayer por grupos de simpatizantes y del Gobierno nacional que llevaron banderas con mensajes de apoyo a la jefa del Estado.
La mandataria había partido el viernes pasado hacia la provincia de Santa Cruz, convulsionada socialmente por la represión en las inmediaciones de la Legislatura, y políticamente, por la decisión de la agrupación kirchnerista La Cámpora de retirar a sus representantes del gobierno provincial y escindir a sus legisladores del bloque parlamentario. La Presidenta tenía previsto hacer una escala en Río Gallegos para visitar el mausoleo donde están depositados los restos de su esposo y ex presidente Néstor Kirchner, quien murió hace catorce meses. Sin embargo, el avión presidencial sólo hizo un breve aterrizaje para recoger a parte de la familia de la mandataria y seguir rumbo a El Calafate. Allí recibió el Año Nuevo junto a sus hijos, Máximo y Florencia; su cuñada, Alicia Kirchner; su suegra, Juana Ostoic; su madre, Ofelia Wilhelm, y otros familiares. La visita al mausoleo fue realizada finalmente ayer –según confiaron fuentes locales– antes del mediodía.
La aeronave que transportó a la jefa del Estado llegó al Aeroparque Metropolitano procedente de El Calafate pasadas las 15 y desde allí se trasladó directo hacia la Quinta de Olivos. Mañana, Cristina Fernández quedará internada en el Hospital Austral de la localidad de Pilar donde se someterá a una intervención quirúrgica para remover el tumor cancerígeno que se le detectó en la glándula tiroides el pasado 22 de diciembre.
La Presidenta no tiene previsto realizar actividades oficiales aunque mantuvo varias reuniones con sus principales colaboradores para dejar ordenado el traspaso de mando a su vice y ex ministro de Economía, Amado Boudou, quien la reemplazará al frente del Ejecutivo entre el próximo miércoles y el 24 de enero, y otros funcionarios.
La jefa del Estado impartió las última instrucciones a su vice antes de dejar en sus manos el ejercicio de la presidencia durante los veinte días que durará su licencia por enfermedad.
Por su parte, militantes de diversos movimientos kirchneristas comenzaron este lunes a instalarse en las inmediaciones del Hospital Austral para transmitirle mensajes de aliento a la Presidenta. Militantes del Movimiento Evita y de la JP Evita comenzaron una vigilia en las afueras de ese centro de salud, donde además montaron algunas carpas para realizar varias noches de vigilia mientras dure la internación de la jefa del Estado.
Según trascendió, Cristina llegará al centro de salud esta noche y será sometida a la intervención quirúrgica a partir de las 11.30 de mañana.
La operación estará a cargo del doctor Pedro Saco, uno de los especialistas más reconocidos sobre cáncer de cabeza y cuello, quien calificó como “un privilegio” la tarea asignada y se manifestó “optimista” sobre la recuperación de la mandataria.
La intervención durará al menos dos horas y está previsto que se le extraiga la glándula tiroides, encargada de recibir hormonas desde el cerebro y regular el metabolismo del cuerpo. Por eso, durante la internación, que se extenderá durante 72 horas, se le administrarán las hormonas necesarias para contrarrestar la ausencia de la glándula.
El tramo más extenso de la recuperación de la jefa del Estado es probable que se concrete en la residencia de descanso de El Calafate, y se extendería durante más de dos semanas. Esa información trascendió luego del llamado que le realizó el presidente de Chile, Sebastián Piñera, a la mandataria argentina para interesarse por su salud, como parte de la decena de comunicaciones que mantuvo con jefes de Estado de la región en la búsqueda de transmitirle apoyo a Cristina.
El carcinoma papilar que se le detectó a Cristina Kirchner es el cáncer más común de la glándula tiroides y tiene alta tasa de curación, indicaron especialistas. De acuerdo a lo que había informado el Gobierno, el carcinoma que tiene la Presidenta no se encuentra ramificado ni mantiene comprometido a ningún otro órgano





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