En la jornada del jueves pasado quedó definitivamente vigente en toda la provincia la nueva Ley de Violencia de Género, tras su publicación en el Boletín oficial.
En tal sentido, la docente se refirió a la introducción del protocolo de asistencia a víctimas de delitos sexuales, que se incorpora a los distintos estamentos con la nueva normativa. “La ley también tiene incorporado el protocolo de asistencia a las víctimas de violencia sexual y eso incluye a mujeres, adolescentes, niños y niñas. Eso nos permitirá tener una forma específica de actuar en las situaciones de maltrato y violencia sexual. También es una medida efectiva, rápida y creemos que va a significar por lo menos un tratamiento adecuado de las víctimas, lo cual representa un adelanto”.
Sin embargo, la profesional consideró que no deben dejarse a un lado las medidas que operan en el ámbito de la prevención: “Esto no quiere decir que no tengamos que implementar medidas de prevención, lo que implica articular con varios espacios públicos las responsabilidades gubernamentales y no gubernamentales. Trabajar en prevención es trabajar en educación, es trabajar con una campaña significativa de comunicación. Pero esto va a ser mas fácil de lograrlo con la ley de fondo”.
Por otro lado, Borsellino dio cuenta de la génesis de la ley, de la que participaron organizaciones de la sociedad civil:
“Esta ley es producto del trabajo de dos años de organizaciones de la sociedad civil, de organizaciones que vienen trabajando hace mucho tiempo en el ‘tema de la violencia, junto con el Estado y los asesores de Justicia. Realmente es la conclusión de una visión que se ha analizado, debatido, discutido, y eso tiene un valor agregado muy importante”.
Por último, la directora destacó una carencia que padece la ley: “Lo único que le falta es un tema que se incluyó y debatió en el ámbito de la reglamentación, que es la inclusión y el reconocimiento de la violencia de género también aplicada a la diversidad sexual. Tenemos el compromiso de poder incluirlo más adelante, porque necesitamos un tiempo de maduración social y cultural. La violencia de género no es un delito simple”.
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