Se vieron las caras después de dos meses

Gustavo Bevilacqua y Cristian Breitenstein se encontraron en medio de un clima distendido. El actual ministro confirmó que las obras pactadas se van a hacer, aunque tras una "reprogramación".
Ayer, a punto de cumplirse ocho meses de su pedido de licencia como jefe comunal para sumarse al gabinete del gobernador Daniel Scioli, el ministro de Producción, Ciencia y Tecnología, Cristian Breitenstein, fue recibido por el intendente municipal Gustavo Bevilacqua, poniendo punto final a dos meses sin contacto personal entre ambos.

En un clima distendido, que sobre el final permitió la participación de la prensa, el encuentro contó con la presencia del presidente del Concejo Deliberante, Carlos Moreno Salas, del titular del bloque oficialista de ese cuerpo, Santiago Mandolesi Burgos y del representante del ministerio de Producción en nuestra ciudad, Marcelo Ciccola.

La reunión sirvió para repasar algunos temas de la agenda local, "los tradicionales", según resumió Breitenstein, y apuntó sobre todo a reiterar el respaldo de la Provincia a la ciudad, al indicar que más allá de la "retracción económica" que se sufre, se verificará la concreción de todas las obras pactadas, a partir de una "reprogramación" de las mismas en función de la situación financiera actual.

Quedó en claro además, según lo manifestó el propio Bevilacqua la semana anterior, que el distanciamiento de Breitenstein del ámbito municipal tiene que ver con la fuerte autonomía tomada por Bevilacqua en sus decisiones y políticas para resolver las problemáticas locales.

"La idea es acompañar a esta gestión comunal pero sin descuidar mi actual ámbito de trabajo, que es lo que me corresponde, y abocarme a las funciones propias del ministerio de Producción", indicó Breitenstein.

"Si la actividad económica no se detiene, la Provincia tiene recursos para entregar a la Nación y a los municipios. Nosotros hemos aumentado la cantidad de dinero que enviamos a las comunas y en el caso de administraciones austeras, como la de Bevilacqua, lograr que la crisis no tenga consecuencias severas", afirmó.

El último jueves el intendente Bevilacqua reconoció que hacía dos meses que no hablaba con Breitenstein, aunque aseguró que ese hecho era "un gesto de grandeza" del ministro para no involucrarse en la agenda local.

Sobre ese punto, Breitenstein indicó que la falta de contacto personal resulta "una cuestión secundaria", al explicar que él sigue el acontecer bahiense a través de los concejales y "terceras personas de amplia confianza".

"Trato de colaborar en la agenda que me propone el presidente del CD, el titular del bloque o el propio intendente. Como bahiense me siento orgulloso de este proceso de continuidad que mejora cada vez más la ciudad", aseguró.

"Es justicialista como yo".

El ministro Cristian Breitenstein relativizó la supuesta interna que mantiene con el intendente municipal Gustavo Bevilacqua, a partir de estar enrolados ambos en distintas corrientes del justicialismo, el primero con el gobernador Daniel Scioli y el segundo con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

"Son matices y diferencias que existen y no están mal, vistas en perspectiva. En Bahía Blanca tenemos una clara experiencia de que cuando Nación, Provincia y municipio trabajaron en conjunto las cosas funcionaron bien. Eso es lo que tenemos que mantener", señaló.

Destacó que Bevilacqua se maneja en ese sentido, "trabajando en los temas estratégicos y haciéndose cargo de la responsabilidad institucional que le toca".

El ministro provincial definió como "una simplificación" creer que desde La Plata se considera a Bevilacqua como un intendente K, en relación a su alineación con la presidenta.

"Esas distinciones no son más que simplificaciones. Gustavo (Bevilacqua) es justicialista como yo y generalmente el peronismo tiene estos matices. Lo que hay que entender es que hay una conducción nacional, que lidera Cristina, y una provincia con un buen gobernador", indicó.

Señaló, finalmente, que desde el momento que aceptó el cargo de ministro bonaerense supo que debía darle libertad a Bevilacqua "para trabajar de la mejor manera posible".

"Esa es la manera en que uno tiene que delegar", finalizó.

Una cita con ribetes

* Algo ha cambiado. En la primera visita de Breitenstein a Bahía Blanca siendo ministro, a los pocos días de haber asumido ese cargo, era claro que su figura como exintendente seguía siendo fuerte, al punto que al reunirse en el despacho municipal ocupó la cabecera de la mesa y Bevilacqua, respetuoso, se sentó a su derecha. Ayer se advirtió que la cabecera tiene nuevo dueño: Bevilacqua, y que el ministro, sentado a su izquierda, es la visita.

* El mismo chiste. "Bueno, acabo de reasumir mi cargo y agradezco a esta gestión por su labor". De esta manera abrió su diálogo con la prensa el ministro Breitenstein, poco antes de que los medios ingresaran en el despacho del intendente. Lo curioso fue que al hacerlo, Bevilacqua bromeó en idéntico sentido: "Les tengo que comunicar que vuelvo a ser concejal", apuntó. El mismo recurso de dos extremos de una cuerda que quizás no esté tan tensa como muchos sugieren.

* Dos intendentes y un...superintendente. "Es una cuestión de kilos", refirió, entre sonrisas, el intendente (en uso de licencia) --Breitenstein-- al señalar al intendente (interino) --Bevilacqua-- el verdadero motivo por el cual el comisario general --Abel Maggi-- los superaba al ser superintendente policial.

* La lógica del Taekwondo. "¿Viste el cierre de las Olimpíadas?", le preguntó Breitenstein a Bevilacqua cuando los fotógrafos le pidieron que hablaran entre ellos para aparecer más naturales en las imágenes. De inmediato, el ministro reflexionó sobre la única medalla de oro ganada por la Argentina. "En un país que nos llevamos a las patadas, no debería ser extraño que ganemos en el taekwondo", indicó

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