Maradona. Verónica Ojeda, la mujer de Diego, está embarazada de cuatro meses y se sabe que espera un varón. El medio hermano de Dalma y Giannina nacerá a mediados de marzo.
Roberto Parrottino.
Es el fruto de un amor que lleva siete años. La Vero, así, con el artículo adelante, es parte de lo mitología que lo rodea: Diego Armando Maradona volverá a ser padre, tendrá un nuevo hijo, y será varón. "Sí, es verdad. Estoy embarazada de cuatro meses", dijo Verónica Ojeda, de 34 años, la mujer de Diego, de 51. El niño nacerá en marzo del año que viene. La pareja había perdido en enero de 2010 un embarazado de 19 semanas de gestación. Por eso recién se conoció ayer la buena nueva, que se mantenía en el círculo íntimo del mejor futbolista de todos los tiempos. De la noticia a un sueño, a una proyección, hubo un paso: ¿la Selección argentina en el Mundial de fútbol de 2038 la integrarán el hijo de leyenda, Benjamín Agüero, el nene del Kun y nieto de Diego, y Thiago Messi, el heredero que espera Lionel? ¿O el de 2030, cuando se podría jugar en la Argentina y tengan 17 años?
Maradona, de esta manera, reconocerá a su tercer hijo después de Dalma y de Giannina, producto de su matrimonio con Claudia Villafañe. Diego Armando Junior fue confirmado como su hijo por la justicia italiana. Estuvo a punto de sumarse a El Porvenir, de la Primera B Metropolitana. Su madre, Cristina Sinagra, lo concibió en 1986, el año en que Maradona se consagró campeón del mundo en México. Jana Maradona, en cambio, fue ratificada por la justicia argentina en 1999. Su progenitora es Valeria Sabalain, a quien le negó el examen de ADN. A ellos no los reconoció, pero sí al que está por venir, que lo encontrará ya como abuelo. La noticia produjo ayer una explosión en la red social Twitter, y más luego de ese video en el que se ve a Benja patear una pelota con sangre de crack. También se recordó, por ejemplo, a Jordi Cruyff, hijo de Johan, quien pasó sin pena ni gloria por el fútbol. Diego tendrá que buscar un lugar en su cuerpo para tatuarse el nombre que aún no sabe y por el que, seguro, jurará: la Dalma, la Giannina y el Benja están inmortalizados en su piel. «

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