El panorama económico para el año próximo no es alentador. Inflación, dólar inestable, negociación salarial difícil, retraimiento del mercado y contexto internacional desfavorable son algunas variables
Pasado el encandilamiento del Gobierno nacional por el 54% obtenido en las urnas, el inicio del segundo mandato de Cristina Fernández y el tercero del kirchnerismo no se presenta tan favorable como los otros dos. Todo indica que el famoso viento de cola ya empezó a dejar de soplar y los primeros indicios se comenzaron a ver este año, con una creciente tendencia a la dolarización de la economía, la necesidad de quitar subsidios a los servicios públicos y la erosión que comienza a sufrir el modelo económico.
La fiebre verde
La salida de capitales, que llegó a los US$ 3.000 millones por mes según un informe del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés), obligó al Gobierno a implementar controles restrictivos para la compra de divisa extranjera. Junto con la inyección de dólares en el mercado sacrificando reservas del Banco Central (que en 2010 descendieron de US$ 52.000 a US$ 46.300 millones), logró frenar momentáneamente la escalada en la cotización de la moneda extranjera, que hoy se encuentra a $ 4,31 en el mercado formal y $ 4,60 en el informal. Sin embargo, los pronósticos anticipan una suba inevitable.
“El dólar va a subir como mínimo entre un 12 y un 15%, suponiendo que no hay una crisis mundial derivada de una crisis del euro”, dijo a Hoy el economista Aldo Abram, titular de la Fundación Libertad y Progreso. En tanto, el IIF advierte que con una inflación de 20% el tipo de cambio real se apreciará rápidamente e impactará de forma adversa en la balanza de pagos y el crecimiento económico del país.
Los precios por las nubes
Por más esfuerzos que haga el Indec de Guillermo Moreno para ocultar las subas de precios, la inflación mayor al 20% anual es inocultable y todo indica que seguirá en esos valores, a pesar de que el consumo podrá disminuir en 2012. “De marzo en adelante la gente va a percibir una economía mucho más floja de lo que venía siendo, pero con una inflación similar en el mejor de los casos, incluso algo mayor”, dijo a Hoy el economista José Luis Espert.
Un poco más optimista, Mariano Lamothe, de la consultora Abeceb, anticipó que el año próximo “la perspectiva de la inflación, dado el menor crecimiento y las menores posibilidades para absorber costos, etcétera, debería estar por debajo del 20%, pero por arriba del 18%”. Aunque el enfriamiento de la economía podría darle un respiro al Gobierno nacional en la dura negociación salarial que tendrá en 2012.
Aumento de sueldos para todos
La ruptura del líder de la CGT, Hugo Moyano, con el Gobierno de Cristina Fernández ya anticipa una negociación paritaria difícil, lo que provoca incertidumbre entre los empresarios, que ven acotarse sus niveles de competitividad. “Hay que mirar con mucho cuidado la relación con Moyano, ver qué jugada hace el sindicalismo en relación a las jugadas que haga el kirchnerismo”, advirtió Espert entre las claves para la economía de 2012.
Mientras, los empresarios ven cómo el costo laboral en Argentina es más alto en relación a otros países y la presión tributaria es cada vez mayor, a lo que se suma también el reclamo del sindicalismo moyanista por la participación en las ganancias.
La utopía de la casa propia
Los créditos hipotecarios volverán a estar más lejos de los argentinos en 2012, de acuerdo a la mayoría de los pronósticos. “Hasta que no aparezca el crédito hipotecario con cuotas indexadas, no va a haber manera de que se desarrolle el crédito hipotecario”, sentenció el economista José Luis Espert. Los préstamos para acceder a una vivienda propia comenzaron a restringirse a partir de este año, mientras que para 2012 habrá mayor contracción de créditos
en general.
Anticipando esta tendencia, en el segundo semestre de este año las tasas de interés en pesos (como la Badlar) pasaron de 11 a 19,5%. En tanto, mientras que en la primera mitad del año los depósitos del sistema crecían al 30% anual, el crédito avanzaba al 50%; para 2012, las proyecciones son que tanto depósitos como préstamos crezcan en torno al 30% anual.
Ladrillos más caros y menos ventas
En 2011 el precio de las propiedades creció en el orden del 12,3%, según las estimaciones de los operadores inmobiliarios, mientras que para 2012 anticipan un crecimiento no menor al 10% en los costos de los inmuebles. Además, varios analistas coinciden en que en la reducción de las ventas, además de la inflación y la ausencia de crédito hipotecario, influirán en las regulaciones para la compra de dólares y la anulación de los subsidios.
El contexto internacional no favorece
La situación internacional no ayuda esta vez en las predicciones para la economía argentina. Hasta el más crédulo de los kirchneristas es consciente de que un derrumbe del euro afectará seriamente a nuestro país. En Europa, mientras países como España, Italia, Grecia y Portugal asisten al retraimiento de sus economías, los más fuertes, como Alemania, Francia y Gran Bretaña, no encuentran una salida conjunta.
“El ítem más importante para la economía en 2012 es qué va a suceder con la Eurozona, porque la Argentina está en una situación de más debilidad para afrontar una crisis internacional que lo que estaba en 2008”, resaltó el economista Aldo Abram, para quien “Argentina corre serios riesgos de tener una crisis recesiva, incluso a mitad de 2012”. Según Abram, “la solución del problema de la Eurozona va a influir en el comportamiento del dólar y va a depender también de la reacción del BCRA”.
El economista José Luis Espert también ubicó a la situación europea en el centro de la escena económica para 2012, aunque con cierto optimismo. “El Banco Central Europeo dio un buen paso, consolidó una línea de préstamos sin mayor condicionamiento por 500 mil millones de euros, son cuatro puntos del producto bruto de la Comunidad Europea. Es una medida importante, pero hay que seguirla con cuidado porque Grecia tiene una deuda impagable y el sistema bancario de Alemania y Francia están muy expuestos a Grecia”.
Sin embargo, las economías de Brasil y China influirán en mayor medida en nuestro país. “Vamos a tener un Brasil que se viene desacelerando; el primer semestre fue bueno porque venía con el arrastre de 2010, creciendo al 7,5%, pero viene bajando. Ese es el otro dato importante que nos da el contexto internacional”, incluyó Mariano Lamothe, de Abeceb.
El peligro de la sojadependencia
La economía argentina está atada al comportamiento de los commodities, fundamentalmente de la soja, que tiende a disminuir su rentabilidad. “Hay que seguir con cuidado a la soja, que ha caído 20% respecto de los niveles que tuvo hasta marzo o abril. En este nivel, en 2012 vamos a tener una soja 10% menor que en 2011”, anticipó el economista José Luis Espert a este diario.
Por su parte, el economista de Abeceb, Mariano Lamothe, aseguró que “vamos a tener un mundo mucho menos benevolente del que veníamos teniendo hasta el primer semestre de 2011. Consecuentemente, no es un dato menor, no vamos a tener una soja de 500 (dólares por tonelada), vamos a tener una soja más cercana a los 430 (dólares por tonelada)”.
Para Aldo Abram, de la Fundación Libertad y Progreso, “el precio de los commodities dependerá de lo que pase en la Eurozona, de la demanda internacional”. La soja representa para el Estado argentino unos US$ 7.500 millones por las retenciones a la exportación y sus principales compradores son la Unión Europea, que está en plena crisis, y China, que insinúa una desaceleración de su economía para 2012.




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