El intendente Carlos Sánchez volvió a convocar a su gabinete en pleno, como lo hiciera varias veces el año pasado, para pedirles a sus funcionarios recorte en los gastos y prestación de servicios con los mínimos costos posibles.
El jefe comunal transparentó, en la práctica, un ajuste que en los hechos ya se viene dando sobre todo en el Hospital Pirovano, donde desde hace días el personal se mantenía "en guardia" ante la posibilidad de recortes. Se habló ayer, en este sentido, de disminución en las horas extras y en la tarea de pasantes rentados.
El secretario de Gobierno, Hugo Fernández, admitió tras el encuentro con Sánchez que el centro de salud es un punto crítico en cuanto a gastos. "No se puede poner un techo en salud, pero tampoco gastar lo que no hay", advirtió. Vale recordar, en este aspecto, que sobre el fin del ejercicio 2009 se transfirieron fondos del Ente Descentralizado Vial al nosocomio, para cubrir parte de su déficit.

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