Siempre son buenas y bienvenidas las renovaciones de los cuadros políticos, siempre y cuando los nuevos sepan qué hicieron los viejos para no trabajar sobre lo ya hecho o chocarse con las mismas piedras.
Algunos se sorprenderán por este comentario; pero en estas páginas hace casi 18 años que venimos reflejando la actualidad del Concejo Deliberante, y palabras más o palabras menos, las discusiones siempre rondan sobre los mismos temas.
La principal diferencia que se da en este Concejo es que quienes hasta hace poco eran oficialistas hoy tienen que ser opositores, y quienes eran oposición hoy son oficialistas. Eso parece un cambio menor; pero no lo es. Se refleja en lacantidad de proyectos presentados por el radicalismo en una sola sesión, superando ampliamente a los que presentó en las sesiones del año pasado, por medir sólo 2011.
Pero la cuestión principal de estas líneas es que ahora quienes niegan los pedidos de informes son los que se cansaron de reclarle al gobierno anterior para que se los diera. Y quienes hoy los solicitan y resaltan sus derechos de hacerlo, hasta diciembre de 2011 acompañaban tibiamente algunos reclamos y a otros los desestimaban.
El doble voto que hoy ejerce Siro Flores desde la presidencia, lo ejercía Ricardo Criado hace unos años y José Gabriel Erreca más acá en el tiempo.
Pocas cosas cambian en el Concejo Deliberante, más allá de las caras. Pedir un informe sobre la matanza de perros de Pirovano a meses del hecho, es llamativo, y hasta Ricardo Criado lo asumió como un error al hecho de no haberlo presentado antes o haber pedido una sesión extraordinaria para tratarlo.
Y lo más grave de todo, es que son políticos que dicen no tener especulaciones políticas detrás de ningún tema, cuando todos saben que esto es como el ajedrez, y cualquier error del otro trata de ser aprovechado por el contrincante.
En reiteradas oportunidades hemos dicho en estas páginas que cada Concejo (cuerpo de 16 concejales) que nos tocó cubrir fue peor que el anterior, y eso viene ocurriendo al menos desde hace 18 años. Teníamos cifradas esperanzas en esta formación, por recambio y juventud. Están a tiempo de enderezar el rumbo.


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