En la vieja y en la nueva Terminal reclaman soluciones

En la vieja y en la nueva Terminal reclaman soluciones
Vecinos y comerciantes coinciden en destacar la falta de diálogo con el gobierno municipal.
A más de cuatro meses de la puesta en marcha de la nueva Terminal de Ómnibus, los efectos que ha generado en la zona donde funcionó durante décadas y el impacto que provocó en su actual predio, afectó directamente a vecinos y comerciantes que sufrieron un deterioro de su calidad de vida.

En lo concerniente con el edificio ubicado en Alberti y Las Heras, los comerciantes, principalmente, sufren el derrumbe de las ventas que, en el mejor de los casos fue de un 20 por ciento, pero ya hubo varios locales que resolvieron bajar la persiana.

La falta de información sobre el futuro del emblemático edificio y los tiempos que demandará su puesta en valor, llena de incertidumbre a los vecinos que observan como se deteriora el lugar, temen que sea usurpado y advierten que podrían sumarse más comercios que cierren sus puertas.

En el caso de los vecinos de la nueva Terminal, sus reclamos han sido recurrentes desde hace más de un año, pero se profundizaron con la puesta en marcha de la operatoria de la estación.

Los ruidos molestos impactaron de manera negativa en la zona y aunque acudieron a la Defensoría del Pueblo, al gobierno municipal, al concesionario, e incluso a la justicia, sus quejas no tuvieron eco y en las últimas jornadas se pudo apreciar que existe un clima de tensión que hace temer alguna situación violenta.

En ese sentido, algunos taxistas aseguraron que han sido blanco de agresiones e incluso un taxi sufrió la rotura de la luneta.

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