De Vido se “moreniza” para sobrevivir a las presiones

Por Ricardo Kirschbaum

Un ministro desencajado, respondiendo de viva voz en el Senado al legislador radical que lo chuceaba con el desastre de la política ferroviaria .

Una imagen que no se correspondía con la versión anterior, más reposada, que exhibía Julio De Vido. Este cambio de actitud, para varios que lo frecuentan, tiene sus raíces en la nueva situación por la que atraviesa el ministro de Planificación.

Acaba de perder a su amigo Juan Pablo Schiavi, renunciado a la fuerza por el accidente de Once , y su relación e influencia sobre Moyano carece de importancia desde que el camionero rompió lanzas con Cristina Kirchner . Apretado por Guillermo Moreno y por las posiciones cada vez más radicalizadas de La Cámpora sobre energía, De Vido decidió romper el difícil brete doblando la apuesta , siguiendo las enseñanzas de su verdadero mentor, Néstor Kirchner.

La “morenización” de De Vido se ejercita en defensa propia. Como uno de los pocos exponentes de la vieja guardia, el ministro se radicaliza para cerrarles el camino a quienes lo corren por izquierda .

Es un fenómeno dentro del fenómeno de un gabinete sin destaques. Porque De Vido ha sido por un tiempo largo el ministro más negociador del último período , pero sus acciones comenzaron a caer en la medida que Cristina definía con más precisión su política tras la muerte de su esposo, que mantenía el control de todo lo que pasaba en el poder.

Que haya sido el ministro el encargado de pedir que censuren un programa de televisión con críticas a la Presidencia muestra que a De Vido le piden también este tipo de cosas desagradables, en un universo en el que ya no hay tolerancia a ningún tipo de disidencia .

El ascenso de los jóvenes de La Cámpora ha traído cambios en la dinámica interna del Gobierno: llegan a la intimidad de Olivos con ideas y planteos , que luego los ministros deben ejecutar por orden de la Presidencia.

Si en este contexto se suman las necesidades de una administración que tiene cada vez más problemas para financiar su política , se explicará las razones por las que la sobrevida se intente vía de un endurecimiento.

El caso de YPF es un ejemplo que resume todo: de empresa modelo a fines del año pasado, pasó ahora a ser el epítome del fracaso . Las relaciones de Néstor, que muy probablemente convinieron con él cómo comprar el control de la empresa, s on los responsables de la desinversión , de la falta de combustibles y de la pérdida de divisas por su importación. Otra vez, la política que se aplicó hasta aquí parece que la diseñó otro gobierno y no éste que viene del 2003.

Eso piensa Máximo Kirchner . Fue quien ordenó en persona rechazar el balance de YPF.

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