Instan a Macri y Metrovías a resolver el reclamo de los trabajadores
A minutos de la hora pico, mientras muchos tomaban coraje para viajar en una ciudad sin subtes, el Gobierno Nacional reclamó a la concesionaria Metrovías y al Ejecutivo de la Ciudad que "se sienten para solucionar" el reclamo de los trabajadores que ante la falta de respuesta por las paritarias determinaron un paro de 36 horas en el servicio que terminará en la medianoche de hoy.
La advertencia del ministro de Planificación, Julio De Vido, recayó con dureza sobre Metrovías y el Grupo Roggio, a cargo de la concesión. La empresa había enviado una nota al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, donde advertía que por una deuda de $120 millones "corre serio peligro la continuidad del servicio".
"Metrovías envía un lamento, un pedido a Macri, donde amenaza con el corte de servicio para los usuarios. Roggio dice que la acreencia le hace caer el servicio pero le factura al Estado $200 millones por mes", detalló De Vido. "El servicio de subte no se puede parar más allá de cualquier deuda, está establecido en el contrato. No puede ser que un gran holding como Roggio no tenga recursos para afrontar una situación de deuda", agregó.
"Es ilegal que el Grupo Roggio suspenda el servicio luego de haber ganado 413 millones de pesos en Metrovías. El servicio no se puede suspender", agregó y le dijo a los trabajadores "que no sean funcionales" al planteo de la empresa.
De Vido dijo que iba a instruir a los organismos de control y a los demás gobiernos provinciales a que revisen el cumplimiento del Grupo Roggio en otras concesiones. La empresa es la concesionaria de la obra de extensión de la línea E del subte, a cargo del Estado Nacional.
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, que compartió la conferencia de prensa en el quinto piso del Palacio de Hacienda, donde también participó el secretario de Transporte, Alejandro Ramos, cuestionó también al presidente de Subterráneos de Buenos Aires (Sbase), Juan Pablo Piccardo, y defendieron el uso de la fuerza pública para que concurra a las convocatorias de la cartera laboral. Piccardo "es presidente de Sbase, no el titular de una cooperativa o de un club. Es presidente de ese organismo y de esa persona depende la resolución del conflicto en el subterráneo", agregó el ministro.
Tomada dijo que está "interviniendo en el marco de la ley, convocando al sindicato, a la empresa y a la ciudad de Buenos Aires; esto tiene que ver con resolver la cuestión de la paritaria y nada más".
"Tengo instrucciones directas de la presidenta (Cristina Fernández) de hacer todo lo posible para que se llegue a un acuerdo. Estamos esperando que vengan", resumió el titular de Trabajo.
Metrovías, en tanto, envió un comunicado manifestando su "profunda preocupación" por el paro iniciado en ese servicio de transporte en reclamo de aumentos salariales del 28%, y aseguró que la compañía atraviesa una "compleja situación económico-financiera". La empresa agregó que el retiro del Gobierno porteño en el traspaso del subte le ocasionó a la compañía que "una parte muy importante de los subsidios aportados por parte de la Nación fueran depositados en una cuenta administrativamente no accesible para la operación de los servicios".
Según la empresa de Benito Roggio "se redujo la cantidad de pasajeros en un 20% debido al aumento de la tarifa, por lo que el ingreso por venta de pasajes nunca alcanzo a cubrir la otra mitad eliminada de los subsidios necesarios".
Ramos aseguró que el gobierno nacional "ya invirtió más de 150 millones de pesos" y puntualizó que ni la ciudad de Buenos Aires ni Metrovías negaron nunca esa realidad. Los funcionarios volvieron a puntualizar que el aumento de tarifa del 127% por parte de Macri representó un reconocimiento de que asumía la gestión.
Uno de los principales contratistas
El Gobierno cargó ayer contra el grupo que es uno de sus principales contratistas en obra pública: las construcciones y operaciones en manos del Grupo Roggio alcanzan los $8.000 millones de pesos, de los que “$4.300 millones ya fueron ejecutados y $3.700 millones están al cobro”, según explicó Julio De Vido.
La empresa giró regalías al exterior por $413 millones, según denunciaron los funcionarios. “Desde 2003, los dividendos en efectivo retirados de Metrovías fueron por 149 millones de pesos, lo que ya es superior a lo que dicen que le deben desde la ciudad de Buenos Aires”, agregó De Vido. Las tercerizadas de Roggio, que le prestan servicios a Metrovías, giraron dividendos por 263 millones de pesos.
El holding forma parte de la gestión de “un conjunto de emprendimientos y negocios de transporte que anualmente transportan cerca de 500 millones de pasajeros y 936.000 toneladas de carga”. Las principales son la concesionaria del subte, Metrovías y UGOFE –la Unidad de gestión operativa ferroviaria de emergencia que gestiona por cuenta del Estado Nacional– de las líneas San Martín, General Roca y Belgrano Sur. A ellas también se les suma Ferrometro, en Puerto Madero.
Como constructora, Roggio lleva adelante la extensión de la línea E del subte. También es la responsable por la recolección de residuos a través de Cliba, de Taym en tratamiento de residuos peligrosos, Tecsan para la deposición final de residuos y Residuos y Enerco2 en energías renovables.
El paro del servicio fue total y el gremio no aceptó anoche levantar la protesta
El Gobierno intentó anoche destrabar el conflicto y que se anticipe la reanudación del servicio pero se encontró con la negativa sindical. En una reunión en la cartera laboral, el ministro Carlos Tomada convocó a los metrodelegados, dirigentes de la UTA y representantes de la empresa Metrovías pero hasta la medianoche no había conseguido avanzar en la negociación.
En el encuentro con Tomada estuvieron el titular de la UTA, Roberto Fernández; Néstor Segovia, por los metrodelegados, y el empresario Aldo Roggio.
El paro ayer fue total en todas las líneas del subte y el premetro y la medida de fuerza se extenderá hasta la medianoche de hoy. Recién en la mañana del viernes retornará el servicio, que afectó a unos 500 mil usuarios.
La empresa Metrovías reiteró que atraviesa una “compleja situación económico-financiera” que le impide hacer una oferta de mejora salarial.
A la medida de fuerza de los metrodelegados, que comenzó al mediodía, se sumarán hoy los afiliados de la Unión Tranviarios Automotor con un paro de 24 horas también por demandas salariales, tras el fracaso de las negociaciones paritarias.
El paro provocó inconvenientes y demoras a los pasajeros que debieron recurrir al servicio de colectivos, colapsado en hora pico, para suplir el subterráneo. Los referentes de las bases reclaman un aumento salarial de 28 por ciento, elevar el concepto que perciben por antigüedad del 1,3 a 2 por ciento e inversiones en el transporte, a raíz de su deterioro.
Los metrodelegados denunciaron que “se agotó la mesa de diálogo” porque “nadie se quiere hacer cargo del servicio”, al reiterar sus críticas a los gobiernos nacional y porteño por el traspaso del control del transporte al ámbito local, y se quejaron porque pasajeros y trabajadores son “rehenes de la interna política” entre ambas jurisdicciones. En ese sentido, insistieron en que la empresa Metrovías, del Grupo Roggio, “argumenta que carece de la posibilidad de aplicar un incremento salarial porque están trabados los subsidios a raíz del conflicto” entre las administraciones kirchnerista y macrista. Metrovías, por su parte, manifestó en un comunicado “profunda preocupación” por la medida de fuerza y reiteró que atraviesa una “compleja situación económico-financiera”, argumentos que fueron duramente rebatidos por el ministro de Planificación, Julio De Vido.
La compañía advirtió que el paro afecta “en forma directa a aproximadamente 500 mil pasajeros que utilizan este medio de transporte” y en forma indirecta “a los usuarios del resto de los medios de transporte alternativos”.






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