Una victoria a medida para Washington

Una victoria a medida para Washington
La Comisión Electoral otorgó dos escaños de ventaja al candidato secular apoyado por la Casa Blanca. El premier oficialista Nuri Al Maliki, que busca la reelección con el respaldo de grupos y partidos religiosos, ya advirtió que impugnará los resultados.
Estados Unidos tiene motivos para festejar en Irak. Su candidato, Iyad Allawi, un chiita laico que logró sumar apoyos de la minoría sunita del país, obtuvo la mayoría de los votos en las elecciones parlamentarias del 7 de marzo, según datos oficiales difundidos por la Comisión Electoral iraquí. En segundo lugar quedó la coalición Estado de Derecho del actual primer ministro, Nuri Al Maliki. La lista de Allawi obtuvo 91 de los 325 asientos del parlamento, mientras que la coalición conservadora de Al Maliki ocupará 89 escaños. Mientras Allawi prometió que formará un gobierno "sin exclusiones", el actual premier anunció de inmediato que impugnará los resultados ante la Corte Suprema porque cuenta con "documentos irrefutables respecto de la manipulación". "Los resultados no son definitivos y suscitan dudas", afirmó Al Maliki, mientras sus seguidores pedían en las calles un recuento manual de votos.

El escrutinio se considera terminado pero aún no está claro cómo se formará el próximo gobierno. El tribunal constitucional debe establecer si la alianza que recibió la mayoría de los votos obtendrá el encargo de elegir nuevo premier o si lo hará el mayor bloque partidario que se conforme tras los comicios. Por el momento, la llave de la gobernabilidad está en manos de la Alianza Nacional Iraquí (ANI), dominada por los religiosos chiitas Ammar al Hakim y Muktada al Sader, que dispondrá de 70 asientos, y la coalición de partidos kurdos, con 43 escaños.

El escenario deja en mejores condiciones al actual premier, segundo en las elecciones. La alianza más viable, según analistas políticos y fuentes diplomáticas, puede ser la que integre Al Maliki con la ANI: le permitiría asegurar 169 escaños, seis más que los necesarios para formar gobierno. Uno de los pilares de la ANI, el Consejo Supremo Islámico de Irak, ya supo aliarse a Al Maliki en el pasado.

A Allawi, en tanto, le faltarían suficientes legisladores. Aun con el respaldo de los 42 legisladores de la coalición gobernante en la región autónoma del Kurdistán iraquí. Para llegar al poder, el candidato laico tendrá que ampliar su apoyo con grupos menores y, posiblemente, romper las filas de la alianza chiita que seguirá a Al Maliki.

"Las Naciones Unidas instan a todos los políticos y fracciones a aceptar el resultado electoral", señaló el enviado de la ONU en Irak, Ad Melkert. El funcionario admitió que hubo algunas pequeñas irregularidades en las elecciones, pero aclaró que no hay muestras de un fraude a gran escala.

A pesar de las denuncias, Allawi no dudó en proclamarse ganador. "El pueblo eligió de manera clara esta lista", afirmó el dirigente, quien prometió mejorar las relaciones entre Irak y los demás estados árabes.

Entre 2004 y 2005, Allawi encabezó un gobierno de transición en Irak respaldado por Washington. En este período se registraron menos enfrentamientos entre sunitas y chiitas que bajo el gobierno actual, conformado por chiitas-kurdos. Durante la campaña electoral, Allawi se presentó como líder de una coalición laica, nacionalista y modernizadora, mientras sus oponentes religiosos lo acusaban de ser un "títere de Estados Unidos".

Los vientos de guerra vuelven a soplar en la Franja de Gaza

Tanques de Israel entraron anoche en la Franja de Gaza en medio del temor palestino a una represalia por la muerte, en la tarde de ayer, de dos soldados judíos en enfrentamientos con milicianos de Hamás. En los combates, los más graves desde el fin de la ofensiva israelí sobre Gaza hace un año y medio, murieron también dos palestinos. Según Tel Aviv, sus soldados murieron por la explosión de una bomba colocada en la frontera. Para Hamás, en cambio, los judíos avanzaron más de 500 metros en territorio palestino y fueron repelidos.

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