Funcionarios, dirigentes y legisladores coincidieron en interpretar el caso como una persecución de las corporaciones mediáticas y empresarias. Repercusiones de la conferencia de prensa.
Al ser consultado por las acusaciones que emitió Boudou, el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina salió a apoyarlo: “Como dijo el vicepresidente, nunca este gobierno va a dejar que las mafias y las corporaciones empresarias y mediáticas lo condicionen”, dijo.
“Hace dos semanas, cuando empezó todo esto, fui uno de los primeros que salí a bancarlo a Amado con todo –recordó el vicegobernador Gabriel Mariotto–. Hay un interés de los grupos mediáticos en condenarlo antes de investigar, ya es una condena mediática que está recibiendo el vice, y quienes sabemos leer los medios vemos claramente la intencionalidad en vincularlo a un hecho del que él es ajeno. La estrategia es desgastar todos los hombres de confianza de Néstor y Cristina”.
El titular del bloque de Diputados del FPV, Agustín Rossi, puso el tema en perspectiva, a la luz de las últimas embestidas que padeció el gobierno: “Tengo que encuadrar toda esta acción en una persecución de los medios hegemónicos, en la misma sintonía del intento de la corrida bancaria para provocar la subida del dólar y la política de sentido alarmista en cuanto a la sustitución de las importaciones”.




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