El nuevo centro es de máxima seguridad, tiene un predio de 60 hectáreas y capacidad para 236 personas. Cuenta con talleres, centro asistencial, escuela y parroquia. Una vez inaugurado, el Servicio Penitenciario capitalino albergará sólo a los que esperan su juicio.
Díaz fue acompañado por Eduardo Mones Ruiz, ministro de Relaciones Institucionales y Seguridad, y por Marcelo Sosa, ministro de Educación. Allí los recibió el ingeniero Miguel Abdelajah, quien les dio un informe detallado acerca de la disposición contemplada en el proyecto. Luego, iniciaron un recorrido por los distintos sectores, actualmente en construcción.
El predio en el que se construye el moderno centro penitenciario cuenta con 60 hectáreas, 20 de las cuales quedan reservadas para futuras ampliaciones. Mientras tanto, se edifican 14 puntos destinados a los sectores para el alojamiento de reclusos varones y de mujeres, con una capacidad inicial para 236 personas, además de talleres, escuela, centro asistencial, parroquia y demás dependencias.
El vicegobernador Díaz, refirió que en la nueva cárcel se albergará a los penados por la Justicia, mientras que en el Servicio Penitenciario capitalino estarán recluidos aquellos procesados que aguardan sus juicios.
Mones Ruiz explicó que para la construcción del nuevo penal, se han tenido en cuenta nuevas normativas federales, incluyendo las correspondientes a los derechos humanos.
La ejecución de la obra ya avanzó en un 42%, y se esperaba poder inaugurarla en junio, pero la empresa constructora solicitó una prórroga debido a distintos inconvenientes que surgieron en la realización de distintas fases de la misma.



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